¡Suerte, Ministro!

Apreciación de la situación política # 70

El anuncio del jefe del régimen, a inicios de la semana, de otorgar al ministro de la defensa poderes adicionales, sobre los otros ministros del gabinete, para asegurar el éxito de la nueva misión de abastecimiento soberano y seguro, además de ser un reconocimiento al fracaso y a la ineficiencia del régimen para superar la crisis económica, se ha prestado para todo tipo de interpretación por los diferentes sectores de la sociedad, siendo el predominante de que el mandatario decidió pasarle el gobierno al poder militar, ergo, al citado ministro Padrino.

Aunque sobran las razones para pensar de esta forma, los factores democráticos y la MUD nacional al parecer no tienen la misma apreciación, quizás, y es bastantes razonable, porque tienen información que desconoce la mayoría de la población, especialmente de lo que acontece al interno del gobierno y del PSUV, que aplaudieron entusiastamente en cadena nacional, la decisión presidencial.

Aceptando esta suposición como válida, hay que aceptar la idea expresada por el mandatario de que la medida se corresponde con volver más eficiente el sistema actual de distribución de productos de primera necesidad, alimentos y medicinas, si alguna vez ha sido eficiente. Para esto, el jefe del régimen, debe haberse enterado de que gran parte de los productos a distribuir se quedan en el camino, en alcabalas, comisiones, contactos y partidarios chavistas, por lo que a la gran mayoría de la población apenas le llegan los alimentos y medicinas necesarios.

Le corresponderá, entonces, al ahora todo poderoso ministros, eliminar todos estos vicios de distribución para que la población en general se beneficie y se eliminen las colas y se le dé un duro golpe a la especulación y la inflación galopante, es decir, se ponga fin a la guerra económica que tiene maniatado al régimen, con inmensas posibilidades de enfrentarse y perder el referendo revocatorio. Una gran responsabilidad aceptada por el general en jefe y que compromete, aún más, a la institución militar.

Es nuestra apreciación que dentro de unas tres semanas, una vez puesto en práctica el nuevo sistema de distribución alimentaria con la característica eficiencia militar, el ministro reportará al jefe del régimen que el sistema funciona perfectamente, pero solo existe un pequeño detalle: no hay suficientes alimentos, medicinas, papel sanitario, cauchos, baterías, repuestos automotrices, materia prima e insumos para distribuir, o lo que es lo mismo, no se puede distribuir lo que no se produce. Pero, además, esperamos que la conclusión final del ministro sea que la guerra económica no existe y solicite autorización para regresar a los cuarteles a cumplir sus deberes constitucionales.

Así que ¡Mucha suerte, señor ministro!

15 de julio de 2016