¡Volvieron…y nos pueden sacar!

Esto, y no otras, es la principal angustia de la dirigencia y el mundo chavistas, y debe serlo, porque entraña una doble afrenta a las convicciones primarias revolucionarias existentes hasta el pasado 6D. El grito de ¡no volverán! convertido casi en un dogma por 17 años, el próximo 05 de enero del 2016 no solo perderá vigencia en los cuadros oficialistas sino posiblemente se les revierta en el futuro próximo ante la posibilidad cierta de que con una mayoría calificada de 2/3 en la AN, la unidad democrática tiene todas las posibilidades de acortar el periodo constitucional del régimen, posibilidad esta, que como que no estaba prevista por los estrategas de la élite gubernamental.

De allí que es comprensible la desesperación del régimen por disminuir el número de diputados de la MUD o la designación de nuevos magistrados en el TSJ comprometidos con el gobierno para tratar de parar el aluvión de investigaciones que se les viene encima. Más que el desastre económico que hay que atender primeramente, no serán sino los altos niveles de corrupción, el saqueo impúdico de las arcas públicas y las mafias de narcotraficantes y de lavado de dinero que finalmente determinaran la necesidad perentoria de cambiar el gobierno. De tal manera que “…y nos pueden sacar” no es un condicional que se pueda negociar entre el régimen y la nueva Asamblea Nacional que pueda darle un respiro al régimen para mantenerse, aunque sea precariamente, en el poder.

Con una apertura para que la prensa pueda nuevamente ejercerse libremente y acceder o publicar información que hasta ahora, por la ley mordaza, no es posible publicar, difícilmente la pareja presidencial, por ejemplo, puede salir ilesa de las investigaciones que se adelantan en USA por presunto narcotráfico de dos de sus sobrinos, pero que ya trasciende que hay un hermano de la primera combatiente implicado en ese caso y en otros vinculados al lavado de dinero ¿Es posible que con este tipo de implicaciones al presidente le quede un mínimo de moral que le permita continuar en funciones de gobierno?

Pero es que dentro del entorno gubernamental, quizás sea el presidente el que pueda demostrar, por ahora, mayor solvencia moral aun con el ejemplo mencionado anteriormente. La responsabilidad administrativa de muchos ministros acostumbrados a no rendir ningún tipo de cuentas medianamente seria, sin duda alguna florecerá en las primeras de cambio al ser interpelados por las comisiones permanentes de la AN y muchas serán las cabezas que rodaran, de tal manera que los niveles de irregularidades y corruptelas será tan elevados que harán inviable la continuación de este gobierno en el mediano plazo.

La conclusión final no será como se plantea en el título sino: “Volvieron… y nos van a sacar”.

25 de diciembre de 2/15