¿Qué será de ti amada mía?

Hoy, no obstante ser considerada como la nación con las mayores reservas petroleras del mundo, te encuentras en la deprimente y denigrante situación de estar a un pasito de ser asistida por la caridad internacional

-Te “descubrió” un Almirante de origen italiano que navegaba en carabelas que no eran suyas y por añadidura, ignoraba hacia donde se dirigía.

-Si bien es cierto que tus conquistadores te enseñaron un idioma e inculcaron una religión, no menos cierto es también que a fuerza de encomendero y cepo, casi exterminan tu población originaria.
-Inexplicablemente, a ninguno de los Reyes de España, que se abrogaban les pertenecías por derecho de conquista, se les ocurrió la idea de venir a conocerte personalmente no obstante haberles informado el Almirante que tú eras una tierra de gracia.

-Tuvieron que transcurrir trescientos años de historia para que de tu vientre fecundo naciera un hombre que para independizarte combatió en 477 batallas y cabalgó 123.000 kilómetros. Entonces formaste parte del sueño de ese gran hombre y te integraste a la Gran Colombia como un departamento de esa naciente República que pudo haber sido toda caminos como la voluntad y todo horizontes como la esperanza. Pero que va, los filósofos de la confabulación, los mercaderes de la trapisonda y los enreda pueblo de todas las épocas, condujeron a tu libertador hasta las puertas del sepulcro y el proyecto político se vino a pique.

-Desaparecido el Gran Hombre y con él La Gran Colombia, caíste en manos de una serie de caudillos que utilizaron su fuerza bruta y la temeridad de su ignorancia para gobernarte y perpetuarse en el poder, y ese karma te ha acompañado durante todo tu accidentado y escabroso proceso histórico.

-Como buena madre, de tus entrañas más profundas comenzó a manar el petróleo a borbotones para que fuese sembrado según lo recomendaba uno de tus mejores hijos; pero no le hicieron caso, pues te lo calificaron de “Oligarca y Burgués”, y al contrario de sembrarlo, tus administradores lo despilfarraron con una eficiencia digna de mejor causa.

-Por supuesto que durante los cuarenta (40) años de democracia representativa, alcanzaste cierto nivel de bienestar. Pero la corrupción y el abandono de las clases más pobres y menos favorecidas, fue el caldo de cultivo para que un conjunto de hombres y mujeres comenzaran a experimentar contigo las viejas y anacrónicas predicas del socialismo como modo de producción.

-Hoy, no obstante ser considerada como la nación con las mayores reservas petroleras del mundo, te encuentras en la deprimente y denigrante situación de estar a un pasito de ser asistida por la caridad internacional.

-Ahora bien, por lo antes dicho, presumo que todo cuanto te ha ocurrido ha sido el resultado de que siempre te han manoseado con lujuria en vez de haberte acariciado con afecto; en consecuencia y con todo el dolor de mi alma, me pregunto y te pregunto: ¿Qué será de ti amada mía?