A 70 Años de un Golpe Frio

Con voz propia

Nueve meses e igual número de días, duró en ejercicio como el Presidente de la República, el escritor y educador Rómulo Gallegos, elegido el 14 de diciembre de 1947, por primera vez de manera directa, secreta y universal. Obtuvo 871.764 votos de los 1.183.764 emitidos (80%), mayor porcentaje logrado en los comicios celebrados en la historia.

Asumió el mando el 15 de febrero de 1948, con la afirmación: “Quiero ser el Presidente de la Concordia”. Su Gabinete Ejecutivo lo formaron 12 ministros: Eligio Anzola Anzola, Andrés Eloy Blanco, Manuel Pérez Guerrero, Carlos Delgado Chalbaud, Juan Pablo Pérez Alfonzo, Edgar Pardo Stolk, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Edmundo Fernández, Ricardo Montilla, Leonardo Ruiz Pineda, Gonzalo Barrios.

En mensaje al Congreso Nacional, resaltó lo que podría considerarse su lema: “Obra fundamental del Estado es la educación. Gobernar es educar”. En su corto mandato realizó obras que para reflexión del régimen dictatorial a la cual estamos sometidos en  este siglo XXI, ni siquiera ha realizado en veinte años. Entre otras obras dio fuerte impulso a la Educación; amplió vías de comunicación, construyó 25 aeropuertos; fortaleció la  Reforma Agraria; con planificada inmigración permitió la entrada de unas 20 mil ciudadanos de diversas nacionalidades.

Párrafo aparte merece la política petrolera. Al efecto decidió “Creación de una comisión para estudiar y planificar posibilidades de explotación petrolera con miras al establecimiento de una empresa nacional, que abarcaría además la industria de la refinación. Se logró, la duplicación de las entradas al fisco nacional, por concepto de la renta petrolera”.

Enfatizó la intención de trabajar por el sosiego de las relaciones de la Iglesia y el Estado, la búsqueda de la armonía, de conciliación y de respeto para todas las tendencias y todos los partidos. Y la lucha contra los totalitarismos, que en este 2018 priva.

Para Simón Alberto Consalvi, Gallegos “fue político, lo fue muy a pesar suyo, en todo caso fue (a su manera), sí no un político, sí un personaje de la política y un personaje de la historia”.

Su primer viaje al exterior lo realizó a Estados Unidos, el 1 de julio de 1948, correspondió a invitado por el presidente Harry S. Truman.

La visita duró once días y dejó encargado de la Presidencia al ministro de la Defensa, el Comandante Carlos Delgado Chalbaud. Su homólogo y Marcos Pérez Jiménez le sustituiría en el Despacho de las armas. Juntos con el Comandante Luis Felipe Llovera Páez, conformarían la macabra trilogía del 24 de noviembre.

En la Universidad de la población denominada Bolívar, en Missouri, donde ambos presidentes participaron en la develación de una estatua del Libertador, donada por Venezuela, Gallegos pronunció un discurso en el cual hizo énfasis en el carácter civilista de Bolívar.

También la OEA celebró un acto en homenaje a Gallegos. En su discurso, el mandatario venezolano expresó “Estamos urgidos de entendernos para prestarnos ayuda recíproca no solo en momentos críticos de peligro sino en los ordinarios también de la vida cotidiana”. La Universidad de Columbia lo declaró Doctor Honoris Causa

La ambición militar sobrevino el funesto  24 de noviembre de 1948, hace 70 años, con un  llamado Golpe frío, esto es sin el uso de las armas. Se instauró la dictadura castrense por una década, mitad de la nar-corrupta que subyuga al pueblo al hambre. Junta militar formada por la trinca antes mencionadas. El Delgado Chalbaud, que Gallegos había alojado en su exilio de España, asumió la Presidencia. A los dos años pagaría con el magnicidio, en el cual se dio por implicado a Pérez Jiménez.

Al MARGEN. El aviador militar que aterriza en el ministerio de agricultura, se retrotrae al estruendoso fracaso de la zafra cubana de caña en 1970, y proclama la producción de 13 millones de toneladas. Ojalá asimile la lección del Imperio Chino: allá funciona la propiedad privada.

jordanalberto18@yahoo.com.