Apreciación de la situación nacional #57

La solución correcta, una aproximación

En la apreciación anterior, número 56, se propuso que el problema de gobernanza del país estaba enfocado por el gobierno como un problema del tercer tipo “la solución equivocada al problema estructurado equivocado o incorrecto”, y para la oposición, del segundo tipo “la solución equivocada al problema estructurado correcto”. Esto último partiendo de la suposición de que la oposición democrática ha identificado el problema de la gobernanza de manera estructuralmente correcto, es decir, identificado y priorizado los diferentes factores intervinientes: crisis económica y modelo económico equivocado (populismo y rentismo petrolero), pérdida del estado de derecho, Constitución contradictoria en sus postulados (Federalismo y descentralización vs presidencialismo exacerbado, entre otras cosas), militares politizados y gobierno ineficiente e ineficaz, con muy baja aceptación por la población general, por mencionar los más importantes. Para un problema así estructurado, la solución no puede ser, únicamente, cambiar al gobierno, aunque pasa por allí indudablemente, pero no es suficiente.

Solo a modo de ilustración, el problema requiere como solución, un programa a seguir en tiempo perentorio en diferentes etapas, por ejemplo: cambio de gobierno y gobierno de transición para implementar las medidas económicas necesarias, incluyendo financiamiento y ayuda internacional, unificación cambiaria y disminución burocrática del Estado, cambiar los magistrado, fiscal y contralor para rescatar el estado de derecho. Muchas de estas medidas serán poco populares y abundaran los detractores de las mismas calificándolas de neoliberales, capitalistas, etc., por lo que el gobierno de transición debe contar con un sólido apoyo político y su presidente no debería tener aspiraciones de reelegirse, lo que le daría más credibilidad y campo de acción para hacer lo que hay hacer. ¿Han pensado los integrantes de la MUD nacional en este escenario? Parece que no.

En consecuencia, la solución requiere, desde ahora, unidad de mando y control, con delegación de funciones y el plan de cambio debidamente estructurado. La unidad de mando implica una dirección con una cabeza visible que lidere todas las acciones necesarias, incluyendo informar adecuadamente, y de manera convincente, al país de lo que hay que hacer, de tal manera que la gente sepa a qué atenerse y que esperar en el futuro inmediato y a mediano plazo, pero con la esperanza de que las cosas si pueden mejorar y se está trabajando, de manera creíble, en eso. No es posible que al día de hoy, existan diferentes “directores o líderes” cada uno con una “solución” (equivocada) y con diferentes prioridades en sus agendas particulares, o las de su partido, para enfrentar a un régimen que siendo ineficaz, ineficiente, corrupto y sin escrúpulos, si tiene unidad de mando y control, con delegación de funciones y tiene claro lo que tiene que hacer: mantenerse en el poder, como sea. Esa es, su única fortaleza.

15 de abril de 2016