Aragua decide cambiar el 15-O

Luego de más de 17 años de régimen revolucionario y siendo, según ellos, la cuna de la revolución bolivariana, Aragua lo único que puede demostrar al resto del país es un panorama desolador. El eslogan: “a paso de destructores”, que no de vencedores, se cumplió cabalmente en nuestra entidad.

En estos 17 años nuestra región ha estado dirigida por gobernadores y alcaldes de la revolución, así que no puede haber excusas para tal desastre, pues los pocos alcaldes de la oposición que ganaron en algún municipio, poco pudieron gestionar ante la supremacía roja rojita y del centralismo presidencial como política de la revolución.

No hace falta esforzarse mucho para constatar la magnitud del desastre. En el trayecto por la ARC entre Maracay y Las Tejerías, se puede observar como desaparecieron los cañaverales que antes fueron una referencia de nuestra región para los que pasaban por esa vía, en su lugar lo que volvió fue el monte y culebra que no se veía probablemente desde el siglo XIX. También podrán  observar el mayor monumento mundial a la ineficacia, desidia y corrupción, caracteristicas del régimen, con las obras inconclusas del proyecto del tren que debía concluir en Cagua. Así mismo, desaparecieron como atractivo turístico las lagunas de Suata y Taiguaiguay convertidas ahora en depositos de desechos de todo tipo. Igualmente ha ocurrido con el sistema vial y toda la infraestructura de organismos oficiales incluyendo los centros educativos y de salud que existen desde antes de la revolución, ya que el inventario de obras de este tipo, hechos en revolución, en Aragua es pírrico.

Habría que hacer una excepción con los planes de vivienda que se han construido, ciertamente, pero de manera muy precaria y carentes de urbanismo, es dificil saber si realmente ha sido una solución para sus ocupantes o un problema para las comunidades adyacentes, pura improvisación, que es otra de las caracteristicas de la revolución.

Tanta desidia se puede constatar el ver el deplorable estado de las fachadas exteriores de la sede administrativa de la gobernación del estado que funciona en lo que otrora fuera uno de los íconos arquitectónicos de Aragua, el edificio de la extinta Corpoindustria. Solo nos queda pensar: si así está por fuera, como será por dentro.

Pero esto es la panorámica exterior del estado. Al interior de la administración regional y sus competencias, lo poco que funciona lo hace a medias, así los hospitales, escuelas, servicios públicos (Aseo, electricidad, agua, etc.) son otras calamidades públicas para recurrir a ellos ¿De cuál Aragua potencia hablan?

El 15-O tenemos los aragueños una nueva oportunidad para iniciar los cambios para mejor que todos anhelamos y merecemos, no es posible seguir negándonos estas posibilidades (y sueños) por puntos de vista coyunturales y muchas veces por no comprender o conocer las realidades de la lucha política que nos agobia. Votar por el candidato de la unidad para iniciar el cambio necesario es la única opción que tenemos, lo otro es colaborar con el proceso de demoledores que lleva 17 años, así de simple.

@lesterllopezo  09/10/17