Cuando la abstención lidera

Un proceso electoral atípico. Donde la abstención tiene la fuerza de una oposición mayoritaria. Aunque parezca una paradoja. Y de una posición internacional que la respalda y reclama

A 15 días de las elecciones una franja mayoritaria del electorado se debate entre votar o no votar. Un proceso electoral atípico. Donde la abstención tiene la fuerza de una oposición mayoritaria. Aunque parezca una paradoja. Y de una posición internacional que la respalda y reclama. ¡No hay condiciones aclaman! ¡Votar es legitimar el régimen! Hacerle el juego al gobierno. Planteamiento basado en que el acto del sufragio será amañado y fraudulento. Esta postura abstencionista de los partidos de la oposición organizados en la MUD, están inspirados en planteamientos internacionales, según los cuales el gobierno de Maduro es ilegítimo y caerá cuando apliquen más duras y rigurosas sanciones financieras y económicas. Incluido un embargo internacional a la empresa petrolera Pdvsa. En mi opinión, medidas de dudosa efectividad de acuerdo a la experiencia universal. Por lo que un amplio segmento de la población inconsciente pide una intervención armada.

Descrédito del CNE

Sin embargo, es necesario afirmar que la verdadera fuerza de esta postura es consecuencia del alto descrédito que posee el Poder Electoral. Un organismo controlado en la dirección y en su estructura organizativa por el Poder Ejecutivo. Allí, está el caldo de cultivo de la principal postura abstencionista. El otro factor, tiene que ver con la falta de capacidad organizativa opositora para contrarrestar el control gubernamental del CNE. Integran las mesas y los centros de votación, las abandonan y en muchos casos ni recogen las actas. Abandonan los testigos y miembros de mesa. Esto no es otra cosa que debilidad organizativa de los partidos de la llamada MUD. La abstención será muy alta porque un grueso sector opositor no quiere participar en la votación del 20-M. A no ser que en estos 15 días manden a votar. No obstante, se quedará rezagado un buen lote de abstencionistas.

Entre el 70% y el 80% está el rechazo al gobierno. Sus políticas económicas han sido un fracaso. Y la población padece una hiperinflación que achica el valor real del bolívar y pone los precios de alimentos y medicinas inalcanzables. Se han deteriorado los servicios públicos y los ingresos familiares no cubren la canasta básica de alimentos. En los últimos años ha crecido exponencial la pobreza y la clase media se reduce y se desplaza hacia la base de la pirámide poblacional. No se respetan los controles y el bachaqueo hace estragos en la economía sin que el gobierno haga nada por evitarlo. Ocupado principalmente en la política de su conveniencia. Elecciones y programas sociales para la clase D y E. Una población indefensa olvidada y dejada a su suerte. Sin políticas eficaces de protección al bolívar, a la alimentación y salud de los venezolanos. No han podido frenar ni vencer la llamada guerra económica y su modelo luce ineficaz ante los horrorosos estragos de la hiperinflación.

Radicalización del abstencionista

Si solo el 30% de la oposición quiere votar no habrá necesidad de hacer trampa. Gana corrido Maduro con su voto cautivo o duro. Proveniente de las misiones y programas sociales. Lo que si sabe el liderazgo opositor de la MUD, es que el descrédito del CNE es tan grande que ni ordenando votar la gente saldrá. Tiene enganchada su esperanza en las sanciones internacionales. Y la desconfianza en los partidos opositores es inmensa. La enorme mayoría opositora ya decidió no votar y va ser muy difícil cambiarla. Mi lectura expresa que la abstención general en estas elecciones tomó cuerpo y se estableció como alternativa. Siento a la gente abstencionista muy radicalizada. Posición tomada… y actitud argumental. He conversado con algunos e impresiona su firme postura. En las cuales destaca “Esto es una farsa”. “Los resultados están cantados”. “No le vamos hacer el juego a Maduro”. “Las sanciones económicas derrotarán al gobierno”.

Confianza en lo internacional

Una de las causas de esta actitud en un numeroso segmento de la oposición es causada por lo errático del liderazgo en sus últimas actuaciones. Y especialmente sobre el votar o no votar. Sus rivalidades personales por encima del supremo interés de la nación. El solo hecho de no ponerse de acuerdo los descalifica y les hace perder confianza a sus posturas políticas. Por otro lado, la confianza está puesta en las acciones internacionales. Que tengan efecto en lo inmediato es otra cosa. Pero es el sentir de esa mayoría abstencionista. Decidida. Fanática. Sobreexcitada. Convencida del poder y de la intensión omnímoda de Estados Unidos.

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