Deber irrenunciable

La crisis que padece el país por la desastrosa gestión de este régimen usurpador y que nace hace veinte años es de proporciones no conocidas por mi generación . La crisis es general, social, económica, política e institucional . Ella para superarla requiere de la oposición unidad, inteligencia, solidaridad y toda la voluntad posible. El régimen plantea la política en un terreno árido y obscuro donde nosotros nunca debemos descender, para él todo es válido y cualquier camino es bueno, más que camino trochas y montarrales, para nosotros que no concebimos  la política sin ética, sin moral, sin tolerancia y sin diálogo el terreno no es ese. La obscuridad se combate con luz, mientras más espesa es la obscuridad mayor debe ser el brillo de la luz. Hay quienes movidos por la angustia y desesperación proponen vías heterodoxas para salir de este desastre, para nosotros las vías posibles son las democráticas y en ellas debemos mantenernos en la seguridad que tras la obscuridad de la noche, que ya es bastante larga, siempre estará brillando el sol de la mañana.

Nuestro deber irrenunciable es continuar con nuestras limpias banderas en la lucha con la convicción que serán izadas en la cúspide de la nación y allí estarán flamantes en la inmensa tarea de la reconstrucción nacional.

La estrategia diseñada por la oposición ha dado muy buenos frutos y hoy el régimen más solitario no puede estar, carece del calor y de todo el respaldo popular y esta sostenido exclusivamente por las bayonetas administradas por el Alto Mando de la Fuerza Armada, recalco lo del Alto Mando porque en la inmensa mayoría de los cuarteles también está presente el deseo de cambio, ellos son parte del pueblo y padecen y sufren como todos. Saben de las de las constantes violaciones a la Constitución y del desconocimiento de los Derechos Humanos, también de la persecución, encarcelamiento, tortura y hasta asesinato de quienes piensan y actúan distinto. Solo la férrea disciplina y obediencia a "todo evento" los mantiene en silencio. No sólo existe un severo cuestionamiento interno sino que también en todas las naciones del mundo está presente la preocupación y desaprobación de la gestión de este régimen que se ha transformado en un serio problema internacional. Todos los organismos internacionales se han pronunciado por una pronta salida de esta gravosa situación y más de sesenta naciones reconocen en el Presidente de la Asamblea Nacional, Diputado Juan Guaidó el Presidente encargado de la Republica. Nunca habíamos atravesado por un aislamiento mundial como el presente, qué vergüenza.

Es profundamente conocida y sufrida por el pueblo la horrorosa situación nacional y entrar a inventariarla nuevamente sería llover sobre mojado. Remacho en estas líneas el irreversible deber de la oposición de mantenernos en el camino democrático, si somos demócratas y nuestra lucha es por restablecer la democracia, la libertad, la justicia y la prosperidad , debemos actuar como tales.

Cristo nuestro Señor entregó su existencia en la tierra y aceptó ser sometido a inclementes torturas y a la crucifixión por la salvación de la humanidad, nunca recurrió a dar la pelea en el terreno que la autoridad romana planteaba pudiendo hacerlo con absoluto éxito .Hasta moribundo en la cruz pidió perdón para quienes lo persiguieron y asesinaron. Claro está, esa fue la voluntad del Padre pero también el tamaño de sus convicciones, recordemos que Jesus también fue humano. La palabra, la verdad y su testimonio fueron sus armas. No es exigible que nos inmolemos pero si la entrega total a la lucha que adelantamos que es por el presente y futuro mejor de todos, especialmente por los débiles y necesitados.

Tenemos la alegría y emoción que está lucha la estamos dando por la verdad, la justicia y la libertad y ella con nuestra convicción de servicio triunfará.