El 2020, oscuro panorama

Editorial

En el boletín de fin de año comentamos los catastróficos resultados agrícolas del año 2019 y referimos no abrigar esperanzas de recuperación para este nuevo año, aludiendo que  más de lo mismo (políticas púbicas y recursos) no produce los mismos resultados, sino peores, y estas son las perspectivas para el 2020.

El Presidente de la República en compañía de Coronel (r) de la Aviación, Wilmar Castro S. no teniendo nada positivo que mostrar en la “Memoria y Cuenta” del año pasado (a la cual, como en los tres últimos años, no tendremos acceso) ofrecieron un recital idílico de resultados para el 2020.

Alrededor de los resultados esperados para este año es importante mencionar que de la pareja de interlocutores anteriormente aludidos; uno no tenía idea de la magnitud de las cifras anunciadas y el otro pareciera estar acostumbrado a la especulación estadística; en efecto, para este año anunciaron la siembra de 3.367.976 ha, superficie la cual sería cultivada y cosechada por campesinos (1.010.393 ha), aliados de Agrosur (1.077.752 ha) y el sector privado (1.272.831 ha).

Sobre las cifras anteriormente referidas solo haremos tres comentarios:

En primer lugar, el año 2019 se cosechó alrededor del 24% de lo que anuncia el Ministro de Agricultura y Tierras, es decir está planteando un crecimiento interanual del 320%, imposible de alcanzar.

En segundo lugar, en almacenes de las organizaciones y/o fincas de los campesinos, aliados de Agrosur y del sector privado, a esta fecha deberían estar acopiado al menos el 25% de semilla, fertilizantes y agroquímicos necesarios para la superficie señalada, de otra forma no es posible logísticamente cubrir la superficie de siembra. Igualmente debería estar en el país o negociada, la maquinaria, implementos y equipos necesarios para el aumento de frontera agrícola anunciado (al menos 10.000 tractores nuevos) y los repuestos para el 40% del parque actual deteriorado.

Y en tercer lugar, el sistema financiero venezolano cuya cartera crediticia total está por el de los 200 MM $, no puede atender la demanda crediticia planteada por el MAT.

Los recursos de la Banca deberían dedicarse en exclusividad a financiar la agricultura, y sí, y siendo ambiciosos, solo alcanzarían para sembrar alrededor de 300.000 ha de es decir alrededor del 10% de la superficie que plantea el MAT para este año. El resto de los sectores económicoss quedaría fuera del alcance del Sistema Financiero.

Se especula en el sector que el gobierno negocia con los rusos, agroinsumos para algunos rubros, es posible que algo puedan traer para una pequeñísima parte de los “campesinos” de los programas públicos y de los aliados de Agrosur; pero el resto de los agricultores de estos programas y los que el gobierno segmenta bajo el título del “sector privado” no tendrán acceso a esos insumos.

Los agricultores de nuestras asociaciones seguirán haciendo un esfuerzo supremo por sembrar en sus fincas, a pulmón propio y sin oxígeno. Seleccionarán las mejores tierras, con rubros menos exigentes en capital y con la maquinaria activa disponible; pero la cosecha del 2020, sin duda será inferior a la catastrófica cosecha de 2019, récord negativo en la historia republicana del país.

En enero de 2021, de seguir esta situación, recordaremos  los anuncios y las metas del MAT este año y evaluaremos los resultados; ojalá se den los cambios necesarios para plantearnos objetivos más sinceros e iniciar una etapa de crecimiento.

IPAF EN LÍNEA

Órgano Informativo del Instituto de Políticas Agrícolas de Fedeagro

2da quincena diciembre 2019-enero 2020

Ver en anexo el boletín completo

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