El caudillismo militar en Venezuela ¿Hemos aprendido la lección?

En términos generales, se entiende por caudillismo al proceso sociopolítico en el cual se impusieron los caudillos militares, regionales y nacionales, para conquistar posiciones de gobierno y dominar el poder político en Latinoamérica durante el siglo XIX y ya entrado el siglo XX. Estos caudillos fueron líderes que gozaban de gran popularidad, en quienes la gente depositaba su confianza y esperanzas; percibidos como hombres fuertes, capaces de gobernar y defender los intereses del pueblo. El caudillismo se caracterizó por la toma del poder político mediante acciones de fuerza; no pocas veces condujo a regímenes dictatoriales. Quedó implantado en el ideario popular; con el paso del tiempo, llegó incluso a adaptarse y permear los regímenes democráticos. Persistieron así rasgos que lo caracterizan, como la búsqueda de la popularidad, el planteamiento de propuestas populistas atractivas, las acciones políticas violentas y la búsqueda del dominio absoluto del poder..          

El caudillismo en Latinoamérica se origina, como etapa histórica, a partir de las guerras de independencia. De los jefes militares surgieron los líderes políticos del caudillaje. Lograda la independencia, muchos de los próceres de la guerra aspiraron a ocupar importantes cargos público u obtener beneficios como compensación por sus servicios. Por supuesto, esto sucedió también en Venezuela.

Las condiciones de crisis económica y social, creadas o exacerbadas como consecuencia de la guerra de independencia propiciaron la inestabilidad política que favoreció el establecimiento del caudillismo como sistema para el dominio y retención del poder. Con la creación de Venezuela como nación independiente, a partir de 1830, se hace más marcado el proceso político del caudillismo, que dominó la escena nacional hasta finales del siglo XIX, con predominio marcado de presidentes militares.

Las guerras durante el proceso de lucha por la independencia, y las mantenidas luego por el caudillaje militar, produjeron la ruina de la economía agrícola y mermaron las existencias de ganado,  ̶  utilizado para la alimentación de los ejércitos  ̶  ; causando la desorganización del sistema impositivo, puesto al servicio de la guerra.

En la época de los primeros presidentes de Venezuela (1830-1851), con predominio del partido conservador, sin contar interinos, encargados o provisionales, hubo tres presidentes militares (todos generales) y un solo civil (José María Vargas, repudiado por una camarilla militar). Al final de esta época, ocupa la presidencia  el General José Tadeo Monagas, que, con su hermano, el también general y presidente José Gregorio Monagas, hacen la transición a un período de gobierno del partido liberal, hasta 1858, cuando los conservadores retoman el poder.

El nuevo gobierno conservador (1858-1863) se caracteriza por presidencias temporales y de corta duración.  Al final se instala la dictadura del General José Antonio Páez. Luego arriba al poder el liberalismo amarillo (1863-1899) en el que gobernaron un total de nueve presidentes; de estos, cinco fueron generales, dos militares de bajo rango y solo dos civiles.

En 1899, Cipriano Castro toma el poder por las armas, iniciando el período de la hegemonía andina. Nueve años después, el primer vice-presidente, General Juan Vicente Gómez, aprovechando la ausencia de Castro, da un golpe de Estado y lo derroca. Gómez ejerce el poder, alternando con presidentes “provisionales” designados por él mismo, hasta su muerte en 1935. Fallecido Gómez, el General López Contreras asume la presidencia provisional y luego, en 1936, como presidente electo, y propicia las condiciones para la transición hacia un sistema de gobierno democrático. Las siguientes elecciones las gana el General Isaías Medina Angarita quien es derrocado por un golpe militar, asociado con civiles. Otro golpe militar da inicio en poco tiempo a la dictadura del Coronel Marcos Pérez Jiménez (posteriormente ascendido a general), derrocado en 1958; luego viene un período de transición de vuelta a la democracia (1958-1993), con siete presidentes civiles electos constitucionalmente. Entre 1830 y 1999,  el 67% de los gobiernos fueron liderados por militares. Si consideramos el tiempo que permanecieron en el poder, el porcentaje es mucho más alto. En honor a la verdad, hubo algunos presidentes militares que tuvieron gobiernos con resultados que destacar en el campo económico y administrativo. Pero todavía existe y persiste la otra cara de la moneda, la de los militares que le han hecho un profundo daño al país.

En la etapa democrática, desde1959 hasta mediados de los ’70 Venezuela alcanzó un desarrollo notable; sin embargo, en los años ’80 y ’90, por agotamiento de las propuestas del modelo político bipartidista y errores en el liderazgo, se desprestigian y merma la credibilidad de los partidos tradicionales. Surgió así una fuerte tendencia a la anti-política, lo que, entre otras causas, produjo la llegada a la presidencia de un nuevo líder, surgido de las filas militares: el teniente coronel Hugo Chávez Frías (1999-hasta su muerte en 2013) y termina de colapsar el sistema del bipartidismo. Chávez se hizo conocer por haber conspirado y liderado un sangriento intento de golpe militar de Estado; se comportó como un terrible caudillo militar populista, destruyendo el sistema democrático e imponiendo de hecho una dictadura de base militar. Su sucesor, Nicolás Maduro empeoró aun mucho más la situación. Ambos presidentes, llevaron al país a la ruina y al pueblo a la más terrible miseria.

Después de este resumen sobre el papel del caudillismo militar en Venezuela, cabe preguntarse: ¿Hemos aprendido la lección que nos brinda la historia?

Profesor, Facultad de Agronomía, UCV
felipeedmundo@gmail.com