El ciudadano demócrata decidió el fin del socialismo militarista

El ciudadano tiene que ser entendido como el factor más importante dentro del Ambiente Político Electoral, construido por un régimen aturdido y en franco resquebrajamiento, montando así una farsa electoral con el objeto de descentrar, descontinuar y enredar las acciones que otros actores asuman. El ciudadano es el foco, es lo central, es lo más importante frente a esta farsa. No los son supuestos operadores políticos ni otros operadores diversos. El ambiente político artificioso creado por el régimen militarista viola la Constitución como súper ley de la nación e intenta desquiciar al ciudadano, que es con quien su acción le da vida al Estado. En consecuencia, el ciudadano venezolano -eso que se llama la gente- tiene el derecho sagrado, quizás el más importante de 2020 en mostrar su capacidad para la desobediencia, léasela resistencia civil.

La resistencia civil que persigue la civilidad, el uso de la política como ciencia para construir un cambio político de la república, es un importante derecho ciudadano. República-Nación que ha venido siendo mancillado por el bestiario militarista en sus clases C, D, E y F , a tal punto que esa masa vive hoy en miseria exponencial .Es la gente que sufre, que hace más de 20 años siendo gobierno, no fueron capaces de resolver las demandas previstas o pospuestas. Es esta ciudadanía la que hoy debe estar en primer plano, con vocación democrática, que es igual a resistencia civil y el da el derecho a elaborar un nuevo concepto de nación política, que lo decidirá la ciudadanía en un nuevo contrato social según su voluntad general.

Ciudadanía en resistencia civil, en consciente desobediencia como medio pacífico para demostrarle al régimen que ni con trampa, cooptación ni cohecho podrá doblegar el sentir de sensibilidad libertaria  y de decencia política que crece en el ciudadano venezolano. La ciudadanía sabe que debe desplazar a este régimen que opera un Estado Cuartel, en consecuencia es su propósito y su fin como tarea ciudadana detener esta locura política. Así, estará dictando a la ciudadanía una cátedra de civismo y dejara claro como operador político que la ciudadanía tiene garra social, que es democrática y que la mayoría de los venezolanos hoy tienen una cita con la voluntad general democrática y no requiere de ninguna consulta.

La ciudadanía 2020, esa que está abocada, impuesta a accionar como ciudadanía -así lo demuestra a diario el eje de política - en todo el territorio nacional. Aquí en el territorio nacional y donde circunstancialmente viviendo la ciudadanía, está asqueada del Estado Cuartel y todo lo que ello encierra, pero además está en cuenta que la revuelta sigue y crece. Peor además, ha comprendido la importancia del Resquebrajamiento desde del 2019 en febrero. La ciudadanía, el ciudadano, la gente venezolana, tiene una voluntad cierta y una decisión de desplazar a esta barbarie. Pero lo central será y es crear una nación Estado. Con instituciones justas, para lo cual tiene crecer como nuevo liderazgo no que hable ni prometa, sino que haga. Hacer política, con una conceptualización y comportamiento personal que muestre su ética, su saber y sobre todo su dignidad.

La ciudadanía está harta y asqueada de otros operadores que se aprovechan de los múltiples medios de comunicación y discursean a cada momento, sobre todo se creen casi sabios, pero no leen, menos estudian y se imagina que el centro de la política es el partidismo que si para algo ha servido el Estado Cuartel y la desgracia del socialismo militarista ideologizado, es para que los venezolanos comprendamos como el comunismo en Venezuela atado al castrismo, a la violencia y al Foro de Sao Paulo  es para que los demócratas nos convenzamos de que en el hemisferio occidental no existirá otro país comunista, no existirá el comunismo, interpretación primitiva e insolvente sobre Carlos Marx.

La ciudadanía como operadora política de los venezolanos se abocará a la construcción de la democracia, que no tiene jefes, que la voluntad general crea igualdad, que las leyes rigen para todos los ciudadanos por igual, es decir,  es  inalienable. Por ello el 6D no cumple con las características apropias de la política, no tienen porque pretender los operadores en este ambiente pseudo electoral impuesto por un régimen, que hay que hacer otra consulta la consulta se efectuó en 2017 y no han logrado cumplir con el pedido de los 7.676.864 demócratas, frente a quienes hoy sostienen que el Estado Cuartel y las maniobras, tetras y fintas de uniformados pidieran ser entendidas y menos entendida por una ciudadanía heroica.

La ciudadanía heroica venezolana está presta y lista para accionar mediante la desobediencia civil como resistencia política única, que como método de lucha social será de acción colectiva, acción no violenta, pero siempre en resistencia ciudadana para reemplazar la desagracia del régimen socialista militarista, que ha estrangulado a un pueblo noble pero dispuesto hacer valer a la Constitución. La desobediencia civil de los venezolanos democráticos es un sello, una disposición cívica y necesita desde ya tiempo y programa para demostrarle a los ingenuos que el gen democrático del venezolano, es la mejor forma, vía y acción para restablecer la democracia. Democracia postmoderna, después de estos 20 años de regresión política, responsabilidad de grupos enfrentados, distantes de la ciencia, de la política y del ejercicio de los políticos para contener y/o impedir la anti política.

Es auténtico,

Director CSB CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 8 de septiembre de 2020