El legado de Teodoro

Quien esto escribe ha  sido bendecido por la  gracia  de la Providencia de  trabajar con líderes políticos, gremiales, académicos y empresariales; así como, en algunos momentos, liderar.

En el año de 1996, junto a mi señora establecimos una empresa consultora dedicada a trasmitir lo que ambos aprendimos durante nuestro ejercicio profesional y político.  Desde ese momento hemos impartido conferencias, facilitado talleres, asistido a foros y conferencias e investigar sobre el tema de la gerencia y liderazgo, para finalmente decidir juntar las ideas, enseñanzas, experiencias e información relevante usada en todos estos años de trabajo.

Esta tarea de crecimiento personal y autodescubrimiento llevada durante años implicó la revisión, el análisis y cuestionamiento de lo leído, facilitado, observado y escuchado. Cada preparación de un curso o conferencia sobre gerencia y liderazgo, además de ser una experiencia de aprendizaje, dejaba interrogantes a ser respondidas.

La pregunta recurrente era ¿Es posible conseguir actualmente un ser humano, que reúna las cualidades que estudiosos del liderazgo señalan debe poseer un líder? Adicional a esta surge otra interrogante ¿Es posible aprender a liderar? Si la respuesta a esto es afirmativa entonces ¿Quiénes pueden servir de modelos a seguir para el aprendizaje del liderazgo? Sumado a ello, otra interrogante es ¿Se puede identificar quien es líder y quien no lo es? Y con ese esquema en mente se diseña un plan de trabajo, cuyo resultado pronto daremos a conocer.

Con el desafortunado suceso de la muerte de Teodoro Petkoff, cientos de escritos en las redes sociales, en las páginas de opinión de diarios nacionales e internacionales, así como la calidad intelectual y profesional de los que han escrito sobre Teodoro Petkoff,  permite concluir que Teodoro Petkoff reúne características para ser considerado un líder que trasciende.

Liderar en política es dirigir y encauzar a los hombres hacia fines superiores como vivir en comunidad, y procurar el mejor ordenamiento y marcha de las actividades dentro de la sociedad. Es encaminar a la humanidad hacia el bien, a eso Teodoro junto a Pompeyo Márquez, Eloy Torres, Carlos Arturo Pardo, Freddy Muñoz, Ballardo Sardi, y otros dedicó su vida.

En este sentido, el papel del líder político en su condición de conductor y guía de las personas, es muy parecido al del maestro; el docente conduce y guía a los alumnos y los prepara para vivir en sociedad, señala las virtudes necesarias para ser una persona de bien, en suma, eleva a un grado superior la educación general dando motivos de exaltación para las personalidades en formación. El líder político por su parte conduce y guía al hombre a realizar objetivos superiores en la sociedad.  Es un creyente que confía en el progreso, en el porvenir, en todo lo que es noble y justo y por eso trabaja. Un conductor político verdadero es aquel que es capaz de concebir el bien y de ejecutarlo

En política liderar es un proceso de conversión permanente; es una determinación y exposición exigente. Aquel que decida liderar en política deberá mostrar capacidad y aguante para hacerlo. Es un proceso donde el hombre procura realizarse, empleando sus dones, lleva a cabo lo más elevado y lo único realmente lleno de sentido, de cuanto pueda hacer. Ser tan bueno como pueda llegar a ser un ser humano. Al respecto Nelson Mandela solía decir “Un santo es un pecador que se esfuerza todos los días por ser mejor”, y Teodoro es un ejemplo de esto.

Igualmente, la naturaleza del liderazgo es que otros consideren a esa persona como líder y acepten seguirlo. Teodoro se le considera líder por mostrar integridad, autocontrol, sabiduría, capacidad, compromiso, expresar sus ideas con libertad y honestidad, respetando las ideas del otro. Su liderazgo se le otorga por su capacidad para atraer partidarios y proyectar una visión sugestiva y contagiante del futuro.

Hay personas que se ganan el respeto y admiración de la gente por la excepcionalidad en su conducta en contextos políticos y por eso aceptan seguirlo. Cuando la gente observa en el líder político características, rasgos y atributos, entre ellas: credibilidad, fuerza de voluntad, solidez ideológica, confianza en sí mismo, bondad de ánimo y desinterés, su liderazgo se acrecienta y prolonga en el tiempo. Grandes líderes como Nelson Mandela, Mahatma  Gandhi y Martin Luther King Jr., transcienden por reunir ese conjunto de características que lo convirtieron en seres excepcionales. Teodoro trasciende por su contribución al desmontaje de la falsa ilusión del comunismo, desenmascarar el fraude intelectual del marxismo-leninismo, por señalar abiertamente los horrores de la dictadura del proletariado, por atreverse a cuestionar la forma imperial de actuar de la Unión Soviética. Este quizás sea la parte más importante de su legado. Queda entonces a los estudiosos de estos temas señalar con profundidad la contribución de Teodoro al derrumbe de las ideas contrarias a la condición humana de nacer y vivir en libertad.

La esencia del liderazgo es la vocación de servicio. La política es una vocación de servicio público con principios y valores. Ser político significa ser útil para algo o para alguien. Ello conlleva hacer algo útil para el bien de otros. Es ejercer la autoridad social como servicio del bien común. Es detectar problemas, articular soluciones, buscar apoyo para poner en práctica y ejecutar acciones. En cada oportunidad que Teodoro tuvo, como parlamentario o ministro, intento el mejor desempeño posible.

Teodoro siempre mostró su voluntad de servir, de ser útil a la sociedad. Esta es una condición necesaria para liderar en política. La dificultad está en que no es fácil que surja gente con vocación de servicio con suficiente frecuencia y cantidad, para que cubra los espacios de representación política y la misma sea de una calidad que resulte no sólo aceptable sino favorable a la sociedad. Este es otro elemento de su legado, el ser modelo para los que se dediquen a la política y aspiren trascender en su ejercicio.