Elecciones transparentes en Venezuela, un sueño posible (y factible)

Tengo unas semanas estudiando los misterios del blockchain, me explico, aunque anteriormente hice un par de cursos de formación en el asunto de las criptomonedas ,  estos fueron de muy pocas horas cada uno, al final me parecieron una muy ilustrativa demostración del fenómeno de la criptoeconomía por lo que sentí la curiosidad por el tema en general para concluir que quizás por ahí estaba la posibilidad de encontrar nuevo oficio para vivir, por fortuna pude comenzar un diplomado superior específicamente centrado en el estudio del Blockchain que no es más que la plataforma que soporta todas las transacciones en criptomonedas del mundo, pero además promete una revolución global debido a las tecnologías asociadas, estando en una clase (más info info@satoshicryptobank.io) y luego de asomarme al abismo de mi ignorancia con respecto a los alcances de esta tecnología, se me ocurrió pensar (y compartir con los compañeros un chiste) tanto escuchar teorías conspirativas con un sinfín de posibilidades de que iluminatis, masones, cofradías secretas de las altas finanzas, militares, espías, religiones intentan con moderado éxito controlar el mundo tras bastidores para ubicar un fulano nuevo orden mundial y la cosa al final la va a causar una plataforma digital, libre, intachable e incorruptible dejando muy mal parados a muchos , viene un nuevo orden acompañado de una verdadera revolución, el blockchain.

Ahora bien, como no solo tiene uno pensamientos académicos, también la política local juega un papel importante en al pensamiento de todos, mínimo cada hora hay que dedicarle diez minutos al menos para buscar alguna propuesta con la cual señalar las fallas del sistema hasta hacerlo colapsar, este pensamiento se atravesó mal mientras escribía algunos apuntes, justo en medio de la conversa sobre el blockchain. Si  la solución a la legitimidad de cualquier elección en Venezuela comienza por encontrar un método electoral transparente e incorruptible, esa ha sido la piedra en el zapato de todas las democracias , aunque en nuestro caso debemos ser un poco más específicos para catalogar a Venezuela como demócrata, pero supongamos por un instante que Tirios y Troyanos hacen una tregua momentánea sobre la justicia de sus cargos de elección popular, hasta ese instante pensé que no había posibilidad pues todos los métodos tradicionales dejan brechas abiertas para la trampa, recordemos que la historia nacional está llena de muestras muy factibles, tanto más dentro de las flexibilidades de nuestro marco legal, que en muchos casos está fabricado para facilitar los procesos del estado y no su regulación, la solución señores es adoptar un sistema basado en el Blockchain, simple, limpio , barato, incorruptible, con los lapsos de conteo pudiesen ser monitoreados por todos sin que nadie pueda alterar los resultados ni comprobar identidades de los votantes.

Como buen curioso pregunté a mi profesor (el Señor Jesús Soriano, que posee amplia experiencia en la materia) y como hablan los que saben, dijo el proceso en tres minutos, dando factibilidad técnica a un proyecto que parece sacado de la guerra de las galaxias, que sin embargo está al alcance. Digamos que el estado sabe de lo que hablo, ellos tienen ya experiencia en eso del blockchain por aquello del Petro así que no hay excusa, las huellas digitales activan un contrato inteligente casado con ese dato y deja paso a efectuar el voto ingresando este por la cadena de bloques (blockchain) de verificación global e incluyéndolo en estadísticas auditables en tiempo real, el contrato inteligente es blindado pues se ejecuta una sola vez con el dato pre ingresado, los votantes todos estamos registrados con huellas dactilares e identificación oficial (cédula de identidad) así que solo los votantes registrados en el CNE pueden estar incluidos en los contratos inteligentes por lo que solamente podrán votar un número exacto de votantes, quizás menos pero en ningún caso de más, sin contrato inteligente no hay posibilidad de votar, simple, sin vueltas administrativas ni posibilidad de alterar el resultado.

Digamos que logramos solicitar esta modalidad, ni siquiera el estado puede alegar ignorancia técnica porque tiene organismos que saben de la materia (Sunacrip o el Observatorio nacional de Blockchain), la data está levantada, las máquinas de votación solo requerirán una adecuación de software que tampoco es imposible, es más económico que el abultado presupuesto de las costosas elecciones tradicionales, sin tintas, impresiones, cuadernos, observadores, elucubraciones o cualquier otra modalidad de eventos a los que estamos acostumbrados, está al alcance de la mano, quizás merecen una explicación más elaborada del proceso, pero pensemos por un instante, si la gente apuesta sus fortunas comprando criptomonedas sin que la maquina sea culpable de robo pues por lo general a quienes desfalcan es a los desconfiados que caen bajo las teclas de algún hacker , es que la plataforma tiene las bondades descritas y más.

Mañana mismo, debería formarse una comisión de la Asamblea Nacional solicitando la organización de elecciones electrónicas bajo la plataforma de Blockchain, dan una rueda de prensa para los medios internacionales con detalles técnicos de la situación dejando en claro cuan inviolable es el sistema, el estado que conoce del tema no debería negarse. En cuestión de meses solucionan el asunto y se ejecuta, serían las elecciones más democráticas de la historia, la voluntad de las masas, demostrada en las mesas de votación, será la única e incontrovertible muestra de la voluntad popular o cuando menos más cercana a ella pues podemos pensar cualquier cosa, sin embargo ya de hecho de que los muertos, los recién cedulados, doble y hasta quíntuple identidad no podrán votar, ninguna posibilidad de ingresar data extra a las máquinas, si hay quince millones de votantes , solo esos contratos inteligentes pueden ser ejecutados , no se le pueden sumar votos fantasmas ni cambiar via software especializado , es más, se ven en una pantalla cuantos se ejecutaron de un universo de tantos partidos políticos van obteniendo votos , tal como sucede con el impetuoso movimiento de las criptomonedas en las bolsas del mundo, cada bitcoin que se compra es restado de la masa pues son finitos, por lo tanto cada vez que se vende uno este se refleja en una estadística bastante clara por lo que sabemos con exactitud cuántos se venden, donde se venden, cuantos se quedan estáticos y todo eso se suma o resta a la masa de bitcoins totales en existencia, por lo que no existe posibilidad de esconderlos, sin embargo no hay manera alguna de saber a quién pertenecen, no existen cuentas bancarias si no monederos que puedes desvincular de la red por lo que eres imposible de rastrear.

Este es un sueño altamente factible que se tiene que tomar en cuenta para proponer cambios telúricos desde la razón, que las peleas sean por cosas serias y no por ficciones posibles e imposibles que acompañan siempre la frágil credibilidad de los ciudadanos, los resultados en tiempo real y al día siguiente a hacer los cambios, el pueblo hablaría con verdadera voz sin que no nos quede más que aceptar la dictadura de las mayorías, confiando en eso de que Voz del pueblo, voz de dios, pero sin la duda que te carcoma, ahí se las regalo, un sueño posible.