Hiperinflación y control social

Con los recientes cambios en el gabinete el gobierno quiere dar la impresión de que está haciendo algo sobre la economía, cuando en realidad la economía no les interesa. Evidencia de ello es que los designados no dominan el tema económico.  Lo que realmente les importa es el control social de una parte de la población. La hiperinflación es generada por la expansión del gasto público producto de los beneficios que se le conceden a un 25% del electorado, que es utilizado en los eventos electorales para prolongar la permanencia de Maduro en el poder y montar la fachada de una democracia. Un poco más de 30 millones de venezolanos debemos sufrir un proceso de empobrecimiento, generado por la hiperinflación, para financiar el gasto social de éste 25%.

En un programa de CNN Dinero reciente se abordó el tema de los cambios en el gabinete de Maduro y se preguntaba al economista invitado si los mismos contribuirían a aliviar la crisis económica que enfrenta el país o si se trataba de más de lo mismo, pues se trataba de los nombres de siempre pero en cargos diferentes.                 

El economista entrevistado fue Orlando Ochoa quien planteó: Maduro tiene un aparato de propaganda que insiste en el tema de la guerra económica. Estos cambios quieren dar la impresión de que están haciendo algo en lo económico, cuando en realidad el tema económico no les interesa, pues los designados no dominan el tema económico. Comenzando por El Aissami quien fue designado Vicepresidente para Asuntos Económicos.  Mientras tanto la economía se deteriora, la inflación se acelera; si anualizamos la inflación mensual obtenemos una cifra que oscila entre 115 a 160.000%. No hay una política económica para frenar la inflación ¿Porqué sube la inflación? Al examinar los números observamos que hay una expansión fiscal y una expansión monetaria continua lo que presiona la inflación al alza ¿Porqué lo hacen? Maduro ha hecho un fuerte énfasis en el control social de una pequeña parte del electorado, que estimamos oscila entre 20 y 25% del mismo. Este 25% recibe beneficios que generan una expansión del gasto público y un déficit que es financiado monetariamente (con la impresión de dinero) por el Banco Central de Venezuela (BCV). Ese gasto fiscal (gubernamental), con la finalidad de control social, es lo que genera la inflación. Un poco más de 30 millones de venezolanos sufrimos un proceso de empobrecimiento, debido a la hiperinflación, para financiar el gasto social de un 25% de la población que es utilizada en los eventos electorales para prolongar la estadía de Maduro en el poder, lo que permite mantener la fachada de una democracia.

El presentador del programa Xabier Serbiá planteó que Maduro estaba tratando de ganar tiempo y le preguntó al entrevistado: ¿qué lectura le das a estos cambios?, ¿son parte de une estrategia para ganar tiempo?

Ochoa respondió: quieren dar la impresión de que están haciendo algo sobre la economía. Venezuela requiere un plan de estabilización para el control de la inflación, acceso a fuentes de financiamiento internacional, una protección de los activos petroleros. Las sanciones financieras y la acelerada caída de la producción petrolera hacen que esto se vea, en un periodo muy corto de tres meses,  muy feo y doloroso para la población. Esto no es sostenible económicamente. El tiempo que pasa perjudica a la economía. El deterioro de la economía es el costo de mantenerse en el poder. En el lado político ganan tiempo tratando de legitimarse en el poder. Veremos en los próximos meses, en el balance, que resulta decisivo si lo económico o lo político.               

En la línea de argumentación desarrollada por Ochoa observamos que la designación del presidente del BCV ha recaído en alguien que no tiene ni la formación ni la experticia en el área financiera y de banco central que requiere el cargo. Así lo ha afirmado el economista y diputado José Guerra, quien a su vez señaló que “es una falta de respeto a la profesión del economista, una falta de respeto al país y una burla a Venezuela”. Se desempeñará en el cargo como un gestor del instituto financiero cuya misión será acatar en forma expedita las solicitudes del ejecutivo para imprimir dinero y contribuir a financiar el gasto social de la pequeña parte del electorado que su jefe requiere para prolongarse en el poder, metiéndole fuego a la hiperinflación.

La designación del presidente del banco central es clave en una agenda para el control de la inflación, en cuyo caso se designan expertos al frente del mismo, cuya prioridad es el control de la masa de dinero requerida para el funcionamiento de la economía, evitando que la misma crezca a discreción de las necesidades de un gobierno populista. Esto es lo que han hecho países como Bolivia, bajo el gobierno de Evo Morales, y Lula durante su mandato al frente del gobierno de Brasil. Ambos compañeros de viaje del chavismo (Ver: Rodríguez R., José E. El milagro económico boliviano. Dígalo Ahí, 23 de enero del 2017)            

Profesor UCV

josenri@gmail.com