La monarquía española da un espaldarazo al régimen cubano

Está previsto un viaje de los Reyes de España a Cuba el próximo 11 de noviembre, que se ha elevado al rango de visita de Estado. Según el Observatorio de Derechos Humanos de Cuba el viaje es un espaldarazo al régimen cubano. La visita ha suscitado fuertes críticas de los partidos de oposición al gobierno de Pedro Sánchez, que coinciden con la ONG cubana en que el viaje será visto como un apoyo a un régimen que viola sistemáticamente los derechos humanos.    

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que en estos momentos gobierna España, posee un sector que simpatiza abiertamente con la revolución cubana y el régimen de Nicolás Maduro, uno de cuyos representantes más conspicuos es Rodríguez Zapatero. Aunado a ello desde hace décadas empresarios españoles, en particular los grandes grupos hoteleros, mantienen inversiones considerables en Cuba. Ambos sectores han presionado al gobierno de Pedro Sánchez a fin de que el monarca español realice una visita a Cuba con motivo del aniversario de la fundación de La Habana por los españoles.

Esta visita se llevará a cabo entre el 11 y 14 de este mes y contemplará diversas actividades, pero en ningún momento incluirá entrevistas del monarca con la disidencia cubana o con las organizaciones de derechos humanos de Cuba. Según el diario ABC estaba previsto una breve visita del Rey para conmemorar la fundación de La Habana, sin embargo la misma ha sido elevada al máximo rango de visita de Estado de tres días de duración.

El gobierno de Pedro Sánchez está intentando desarrollar una política exterior alternativa a la política de sanciones de los Estados Unidos, a la cual Josep Borrel, el ministro de Asuntos Exteriores de España, llamó “la política del cowboy”. En ese sentido ha llevado a cabo una política de acercamiento al régimen cubano que se distancie de las sanciones estadounidenses. Esto es comprensible y legítimo, la visita del Rey forma parte de esta política. Sin embargo, dicha estrategia no está dando resultados, pues los cubanos no están haciendo ninguna concesión, por el contrario, la represión y encarcelamiento a los disidentes se ha arreciado, como lo han señalado la disidencia cubana y los organismos de derechos humanos.

Más sensata ha sido la política del gobierno de Canadá, país cuyos nacionales también tienen inversiones en Cuba. La ministra canadiense de relaciones exteriores se ha reunido abiertamente con los funcionarios cubanos, tratando de negociar con ellos a fin de que modifiquen su política de derechos humanos y su abusiva intromisión en Venezuela. Ello con el propósito de que el gobierno de los Estados Unidos modere las sanciones contempladas en la Ley Helms Burtons que afecta a los empresarios canadiense y españoles.   

La visita del Rey ha suscitado las críticas de las organizaciones de derechos humanos cubanas como el Observatorio de Derechos Humanos de Cuba según el cual “la situación represiva en Cuba ha empeorado este año”. “Los reyes no irán a Cuba para respaldar un proceso de transición hacia la democracia, pues este no existe” señala un comunicado del observatorio, que añade: “Esta visita real no envía un mensaje de optimismo y solidaridad hacia el pueblo cubano, sino que representa un espaldarazo al régimen que condena a la miseria y deja sin futuro a millones de cubanos” (ABC.2019).

También los partidos de la oposición a Pedro Sánchez han manifestado su desacuerdo. Según Pablo Casado del Partido Popular, España debe “mantener una posición firme” para que se respeten los derechos humanos “en España y en todas partes”. Fuentes del PP consideran que el viaje es un error de diplomacia (ABC.2019).

El partido Ciudadanos ha acusado al gobierno de Sánchez de “dar la espalda a quienes se dejan la piel por defender la democracia y el Estado de Derecho en Cuba”. Fuentes de Ciudadanos añadieron que “lo que nos preocupa es que tanto el presidente del Gobierno como el ministro de Exteriores hayan realizado visitas a Cuba y no se hayan reunido con opositores a la dictadura” (ABC-2019).

 El partido Vox se ha mostrado en contra del viaje de los Reyes a Cuba, que califica de “locura”, y responsabiliza directamente al gobierno de Pedro Sánchez. El presidente de Vox Santiago Abascal, anunció que su grupo parlamentario registrará una iniciativa para que la Diputación Permanente del Congreso pida que el Rey no realice el viaje. Según el vicesecretario de Relaciones Internacionales de Vox, Iván Espinoza de los Monteros, “España tiene una responsabilidad histórica en Hispanoamérica. No podemos contribuir a blanquear ni normalizar al régimen de Cuba” (ABC.2019) 

Durante el proceso de transición hacia la democracia el Psoe, liderado por Felipe González, recibió un entusiasta apoyo de los dirigentes de la democracia venezolana, en particular de Carlos Andrés Pérez, quien estableció una estrecha y fraternal relación con el líder español.  De esa época sobrevive el líder socialista español quien ha mantenido una crítica permanente al régimen de Maduro y a sus aliados, la satrapía cubana. Lamentablemente, en la actualidad el Psoe está en manos de sectores primitivos, a juicio de los cuales la imposición del socialismo justifica la restricción de las libertades, el encarcelamiento y la tortura de la disidencia política como se hace en Cuba y Venezuela cotidianamente.   

 Referencia:

ABC 2019. Sánchez compromete a los Reyes con un polémico viaje a Cuba. 31 de octubre.  

 Profesor UCV