La Pandilla Constituyente

Comenzaron arreguindados de las barandas, se atrevieron incluso a incursionar con morteros, palos y pistolas en mano, agrediendo y revolcando a patadas al diputado Américo De Grazia y han terminado, para asombro de la comunidad internacional, tomando por asalto, mediante un fraude electoral gigantesco, el Salón Elíptico y todas las adyacencias del Palacio Federal Legislativo. Quieren dárselas de herederos del heroico ejercito independentista y no llegan a nivel de montoneras. Son una especie de nuevos corsarios, piratas y filibusteros, quienes para desgracia de nuestra patria y con el apoyo de una élite militar, corrupta y ligada al narcotráfico, están actuando como la propia padilla con sus pranes, carros y sicarios.

La Pandilla Constituyente, después de robarse hasta el último voto de los venezolanos, quienes valientemente se negaron a validarle su fraude, ya se instalaron y en su primer desafuero asaltaron la sede del Ministerio Público, destituyeron a la Fiscal Luisa Ortega Díaz y nombraron en su cargo a este señorito acostumbrado a comportarse como un verdugo contra los jóvenes que protestan con sus escudos de cartón, pero ante las huestes asesinas de la guardia nacional, es todo una flor partida cubierta de botox y músculos sinuosos. También en su primer decreto resuelven dominar por dos años apunta de chuzos y metrallas leguleyas como si Venezuela fuesen las colonias móviles del Dorado.

La Pandilla Constituyente, deshonrando la memoria de los fundadores del Primer Congreso Constituyente del país, como Roscio, Tovar, Ustáriz y Mendoza van camino a disolver la soberana Asamblea Nacional, verdadero epicentro del pluralismo político y de lo que va quedando del régimen democrático destruido por Maduro y sus pandilleros.  Desde la primera Constitución de Venezuela, y también de Hispanoamérica, aprobada en 1811 en el transcurrir de nuestra historia se han elaborado veintiséis Constituciones y, en ninguno de sus procesos constituyente hubo tanto desmanes y atropellos a la paz de la república como la producida por estos vándalos que pretenden hacer de cada venezolano su rehén. 

La Pandilla Constituyente, comandada por Diosdado, Escarra y Delcy Rodríguez resolvieron como buenos malandrines y bajo la asesoría de la reina de los pranes, robarse y desaparecer todos los expedientes sobre corrupción y violación que hasta el sábado pasado se encontraban en resguardo de la Fiscal General de la República Luisa Ortega Díaz. Tareck William Saad conocido en los bajos fondos como “Musculin” esta semana con sus carros y luceros se encargará de pisotear la memoria de Fiscales como Cesar Naranjo Osty, José Ramón Medina y la del propio Ramón Escobar Salom, quien tuvo el coraje de mandar a la cárcel a un presidente, por haber sido sujeto de averiguación en delitos contra la cosa pública. 

La Pandilla Constituyente, tienen los días contados, pero como reincidentes en los delitos por los cuales se les acusa, están actuando en situación de rehenes; tienen secuestrado al país, no se van a rendir así nomás, porque saben que no tienen escapatoria fácil. Con más de treinta millones de venezolanos secuestrados, el botín saqueado, de nuestras arcas nacionales, en estos 19 años y las burusas que le han quedado de sus negocillos con el narcotráfico, a estos pandilleros les llegará el momento en que entrarán en pánico y comenzarán de verdad a negociar su salida. A la Justicia internacional y al pueblo de Venezuela, les está llegando la hora de saldar cuentas con esta Pandilla Constituyente. Habrá justicia y muy pronto.