Las élites contra el voto

Se ha dicho que “la indiferencia de los buenos permite el avance de los indignos”, pero la dignidad no es sólo para quienes toman el poder, sino que los gobernados también tienen responsabilidad  .....

Los grupos que se empeñan en señalar que la abstención electoral es la solución a los problemas que afronta el país no pasan de ser unas pequeñas élites que aúpan la antipolítica, despreciando la Política y a los políticos porque, en su mayoría, provienen de sectores ajenos a esas élites y los miran como “perro que ve muleta”, los creen indignos de asumir las funciones de gobierno para la cual se han preparado.

Se ha dicho que “la indiferencia de los buenos permite el avance de los indignos”, pero la dignidad no es sólo para quienes toman el poder, sino que los gobernados también tienen responsabilidad  a la hora de sacar las cuentas,  observar los resultados y repartir dividendos; es decir, todos estamos no sólo involucrados en estos procesos comiciales, sino comprometidos con su normal desarrollo y debemos asumir nuestra cuota parte en todo lo que está pasando y lo que podría pasar en el futuro inmediato.

De modo, pues, que no es escurriendo el bulto y atribuyendo errores y fracasos a otros, tal como lo hace este nefasto gobierno que ya no halla a quién más zumbarle ese muerto encima después de haber acabado con el mejor país del mundo que, sin duda alguna, es Venezuela; tanto que ha soportado 25 años de una tragedia anunciada y aún discutimos si vale o no la pena votar el 15 de octubre para elegir gobernadores.

¿A qué juegan las élites del antivoto? A salirse con la suya ellos y el gobierno y decirnos a partir del 16 “yo se lo dije”, “yo se lo dije”, como sin un desgraciado y adverso revés nos afectaría única y exclusivamente a quienes sí iremos a votar el domingo 15 de octubre por Ismael García, en el caso de Aragua, y por todos los candidatos de la Unidad Democrática. Las élites son así, no dan puntada sin dedal y reaccionan de acuerdo al interés personal y grupal que tengan en todos y cada uno de los saltos que emprenden, como ahora, estimulando la aberrante abstención.

Esas élites, muchas anónimas, sinónimas y antónimas, se regodean en la escritura de necedades para divertirse y pervertirse ellos mismos, sacando sarcásticas risas y sonrisas a sus aliados del régimen que precisamente eso es lo que buscan, que la gente no vote, porque sólo una indeseada abstención podría impedir el triunfo masivo de la MUD y sus seguidores para iniciar el camino de la recuperación y reconstrucción de Venezuela, para lo cual nos necesitamos todos, incluidas las élites.

El domingo todos tenemos que salir a votar, cada quién por su candidato y por el gobierno que quieren, pero los demócratas debemos ir a votar, aquí por Ismael García, y dejar que esas élites pura muela, pura paja, pura bulla y pura coba se desgasten entre ellos para que veamos cuál será el discurso que manejarán a partir del lunes 16 de octubre, cuando Venezuela amanezca teñida de democracia y de libertad…