Las expectativas ciudadanas vs las amenazas del gobierno

La nota de prensa semanal

Sin dudas, la manifestación convocada por la MUD nacional denominada “Toma de Caracas” para ayer 01 de septiembre, cumplió las expectativas de propios y extraños. Los venezolanos demostramos, una vez más, que estamos convencidos de que la salida de esta crisis generalizada que sufrimos pasa por salir del gobierno de manera pacífica, constitucional, democrática y electoral y esa manera es a través del referendo revocatorio que está siendo solicitado desde principios del año en curso. Pero, también fue una forma de comprobar que el 80% de rechazo que indican las encuestas no son inventos de los encuestadores, sino es una realidad evidente que ayer, con la presencia de más de un millón de manifestantes, el gobierno no puede ocultar. Finalmente, el espíritu cívico reinante acabó con la tesis gobiernera del intento de un golpe de estado o una salida de fuerza. El bravo pueblo –sin querer abusar del término- demostró que el gobierno tiene sus días contados y será revocado cuando se produzca el evento electoral.

Por la otra parte, la del gobierno, todas los escenarios catastróficos, golpistas, conspiraciones, invasiones del imperio, etc., sumados a las detenciones ilegales de diferentes dirigentes políticos, a las amenazas de eliminarle las licencias a los transportistas, la prohibición de los vuelos privados y los drones, los operativos de control en las autopistas y carreteras nacionales, para impedir la llegada de manifestantes a la capital, el despido de empleados públicos por firmar solicitando el revocatorio, resultaron amenazas banas para una sociedad que está dispuesta a manifestar su inconformidad con el régimen imperante.

Por último, queremos rechazar categóricamente, las acciones vandálicas de grupos motorizados violentos que la noche del 31/08 asaltaron y destruyeron unidades autobuseras llenas de manifestante que iban para Caracas y el día de ayer, en horas de la mañana, se dedicaron a saquear y robar comercios y bancos a lo largo de la avenida Bolívar sin que las autoridades policiales hicieran nada, porque estaban haciendo operativos de control de manifestantes en la ARC. Queremos recordarles a los jefes policiales y de la seguridad pública, que la negligencia y la omisión en el cumplimiento de sus deberes y funciones, que evidentemente no están cumpliendo, son faltas graves que ameritan su sustitución o destitución de las instituciones que presiden. El gobernador tiene la palabra.