Maduro metáfora de la oscuridad

Después de más de 72 horas sin servicio eléctrico puedo volver a conectarme para buscar información sobre la tragedia en proceso que se abate sobre nuestro afligido país. Estos son los resultados de la falta de profesionalismo y profunda corrupción como se ha manejado el sistema eléctrico nacional que llego a ser uno de los mejores del mundo, de nuevo esta kakistocracia que nos desgobierna es capaz de hacer lo imposible convertir una economía petrolera de 3.500.000 barriles de producción en 1998 para llevarla a menos de 1.000.000 de barriles, la misma producción que teníamos a finales de los años 40 del siglo pasado, en una economía hiperinflacionaria y ahora acaba de completar la faena convirtiendo un complejo eléctrico más avanzado de Latinoamérica en chatarra. Maduro nos redujo a la oscuridad.

El blackout implica que todos los servicios de soporte vital de los venezolanos se descalabran: no se puede comprar ningún tipo de bien o servicio porque no hay punto de venta (en un país con crisis de efectivo), no hay neveras que puedan conservar los alimentos, las clínicas y los hospitales fuera de servicio por falta de energía, no se puede echar gasolina, no existe ningún tipo de servicio o actividad que no se vea afectada porque todo depende de la energía eléctrica. El país está cubierto por una gruesa tiniebla que se llama socialismo castro-chavo-madurismo, que es un tipo de régimen donde la producción, la libre empresa, la capacidad profesional es sustituida por un discurso ideológico que oculta la más brutal dominación de factores nacionales y trasnacionales que ya no es posible ignorar.

Maduro responde frente a la tragedia que implica dejar a Venezuela más de 72 horas sin luz, con la misma cantinela del saboteo y la guerra económica, esto por supuesto, era previsible, no está dispuesto a dejar el poder, todo lo contrario, está dispuesto a hundir el país en la más absoluta oscuridad con tal de permanecer eternamente en el poder. Ha recurrido como respuesta a las múltiples protestas que se han producido en el país en estas horas oscuras con su único argumento la represión salvaje e indiscriminada que agrega más víctimas a las que la falla de electricidad genera. Maduro se revela cada vez como un ser violento y cruel capaz del peor comportamiento ominoso y sin escrúpulo contra la población inerme y persistirá en este camino si cree junto con la banda que lo acompaña de que tal conducta le produce algún provecho político, le compra unas horas más en el poder. Por ello juega a manipular a quien le pueda creer su chatarra ideológica responsabilizando al imperialismo para tratar de unificar y compactar el 5% de la población que todavía indican las encuestas que lo apoyan.

Los venezolanos que queremos salir de esta pesadilla estamos obligados a cerrar filas en torno a la Asamblea nacional y al Presidente(E) Juan Gerardo Guaidó que representan nuestra dirección política y apoyar de manera activa y consecuente la línea de acción que sea aprobada para enfrentar esta nueva escalada de la tragedia venezolana.

@pedrovcastrog