Maduro se hundió, Guaidó se creció

Maduro y la caterva de criminales de toga y de verde oliva se hundieron aún más con la acción torpe de querer tomar por asalto a la Asamblea Nacional. Es el peor crimen cometido en contra de los representantes del pueblo, desde que en 1848 José Tadeo Monagas permitió el asalto al Congreso que pretendía enjuiciarlo. Afortunadamente esta vez nuestros diputados no se asustaron, ni se sometieron. Más que crimen fue un gran error político, como dijo Fouché ante el asesinato del duque de Enghien, cita que algunos atribuyen a Tayllerand. El mundo presenció y rechazó cómo unos gorilas impedían el paso de muchos diputados demócratas para intentar evitar la reelección de Guaidó como presidente de la Asamblea y presidente (e) de Venezuela.

Previamente el régimen había comprado a varios diputados, valiéndose de que los mismos carecen de principios y valores, y se venden al mejor postor. Esta práctica también la aplicó el dictador Pérez Jiménez en 1953, logrando que varios diputados copeyanos desobedecieran la orden de no participar en la Asamblea Constituyente espuria, la cual lo proclamó presidente constitucional, juramentándose ante el doctor Carlos Travieso, presidente del Congreso. Los nombres de los nuevos vendidos quedarán escritos junto con el de otros rufianes: Luis Parra, José Brito, José Antonio España, Conrado Pérez, José Gregorio Noriega, José Gregorio Aparicio, Franklyn Duarte, Manuel González, Lucila Pacheco, William Gil, Arkielly Perfecto, Leandro Domínguez, Freddy Paz, Adolfo Superlano, Negal Morales, Guillermo Luces, Kerrins Mavares y Richard Arteaga.

Por otra parte, ni la compra de conciencias, ni la fuerza bruta lograron impedir que la Asamblea Nacional se reuniera en la sede de El Nacional, reeligiera a Guaidó y designara como primer vicepresidente a Juan Pablo Guanipa, segundo vicepresidente a Carlos Berrisbeitia y como Secretario a Angelo Palmieri ¡Bravo!

El video del presidente (e) Guaidó tratando de saltar la reja del hemiciclo para intentar evitar a los guardias nacionales y entrar al Congreso está rodando por el mundo. Ojalá quienes lo critican porque no es Mandrake para poner fin a la usurpación con un simple gesto de magia, reconozcan que valientemente ha realizado acciones que pusieron en peligro su integridad física. No ha tenido éxito en convencer al Alto Mando militar de que respete la Constitución, pero lo ha intentado por todos los medios, mientras otros solo critican.

Ante los graves acontecimientos del domingo, los integrantes de la minimesa de diálogo, Avanzada Progresista, MAS, Cambiemos y Soluciones, que han estado convalidando al régimen, tienen una última oportunidad para demostrar si están con la democracia o con la dictadura. Para ello deben retirarse de esas conversaciones y denunciar el atropello. Por otra parte, los restantes partidos que siguen en la resistencia tienen que aceptar que, aunque son el eje de la lucha por la democracia, hoy hay otros actores que tienen que ser captados. Muchas ONG y Asociaciones Civiles son activas, realizan aportes y tienen un importante radio de influencia sobre los ciudadanos de a pie. Estos últimos son frecuentemente muy agresivos y hasta injustos en sus comentarios, pero son bien intencionados y solo exigen orientación, consistencia y que tomen en cuenta algunos de sus puntos de vista.

El presidente (e) Guaidó ha solicitado a su partido Voluntad Popular que lo releve de su militancia. Es un buen paso que anteriormente dieron otros presidentes. Desde luego que tiene que seguir asesorándose y apoyándose en los partidos de oposición, sin marginar a ninguno, pero debe crear un Consejo Consultivo con independientes e integrantes de la sociedad civil organizada, en número reducido, pero representativo, evitando la proliferación que hubo durante la Coordinadora Democrática.

Tengamos la seguridad de que este error de Maduro lo hundió mucho más. Si nos unimos con lealtad, sin ocultar errores, pero también sin magnificarlos y sin descalificar sin pruebas, lograremos salir de este narcorégimen este año. Guaidó se creció. Felicitaciones a los cien valientes diputados que se reunieron en la sede de El Nacional y que a pesar de las represalias siguen cumpliendo con su deber.

Como (había) en botica:

El fracaso del régimen en intentar impedir la elección de la nueva directiva quedó evidenciado por la presencia mayoritaria de los diputados en El Nacional, por el rechazo mundial por el atropello a la democracia y por la nula calificaciones de los pendejos que aspiró imponer sin quorum y sin votos.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com