Perder las esperanzas no puede ser una opción para la sociedad venezolana

Apreciación de la situación política # 126

Descifrar la situación política del país a través de lo que reseñan los medios de comunicación social privados es un reto para el común de la gente, más complicado y errático es si se siguen, medianamente, las redes sociales, especialmente twitter y whatsapp a donde recurre, mayormente, lo que queda de la clase media venezolana con capacidad de adquirir y poseer los denominados teléfonos inteligentes, o smartphones en ingles.

El que vea, o escuche, el sistema de comunicaciones del régimen necesariamente debe confrontar permanentemente las fantasías tropicales que difunde con respecto a nuestro país y la revolución bolivariana, con la dura realidad que le aguarda a salir de su casa. Así que lo más sano es seguir la información – también sesgada por los dueños de estos medios, so pena de que le cierren el medio – para tratar de hacerse una apreciación aproximada de lo que ocurre políticamente en el país.

Comenzando por el régimen, este se encuentra avocado a tratar de motivar a los electores propios y de la oposición para que participen en las anunciadas elecciones municipales del próximo 10D, en un intento de demostrale a la comunidad internacional que la democracia (a su entender) aún funciona en Venezuela, pero también en seguir causando fisuras en las filas de la oposición democrática entre los que desean participar en las elecciones para defender los espacios y los que prefieren abstenerse a la espera de que mediante el proceso de negociación que se iniciará, supuestamente, el 15N en Dominicana con presencia de paises latinoamericanos como observadores y garantes de las mismas, mejoren, sustancialmente, las condiciones electorales. En ambos objetivos ha tenido un éxito relativo.

En donde si está completamente erredado el régimen es en la precaria situación financiera en la que se encuentra. Un resumen corto es que no tiene dinero para cubrir los aumentos continuos de los salarios populistas anunciados para combatir la inflación, ni tampoco tiene divisas para cumplir con los compromisos internacionales que lo mantienen, prácticamente, al borde del default. Ambas situaciones, aún en contra de su voluntad y a pesar de la gritería de que tienen como pagar y honrar sus compromisos financieros  concluyen en una orden del jefe del régimen para reestructurar y renegociar la deuda externa, lo que lo ha puesto, sin duda, en evidencia de lo precaria de su situación, cuya solución, cualquiera que sea, debe pasar por la AN para su aprobación, de allí su renovado interés en las negociaciones en Dominicana.

Por la oposición las posiciones se mantienen, como se mencionó anteriormente, entre los participanten en las elecciones municipales y los que buscan negociar condiciones electorales adecuadas para las elecciones presidenciales del 2018 sin fecha definida y que también habrá que negociar. Pero tambien, existe una fracción que no está de acuerdo con ir a negociaciones si no se cumplen algunas condiciones como, por ejemplo, liberación de los presos políticos, sin entender, a mi juicio, que eso es parte de la negociación, tal como lo han expresado en rueda de prensa el presidente de la AN y el presidente de la comisión de política exterior de la misma. Dentro de estos puntos de vista, surge la iniciativa de algunos partidos políticos y de asociaciones civiles de convocar y realizar, antes de fin de año, unas elecciones primarias para elegir el candidato unitario a las elecciones presidenciales, propuesta que debe tomar fuerza en los próximos días.

Finalmente, es evidente que los apoyos internacionales conseguidos por las gestiones de diferentes voceros de la AN comienzan a gestionar eventos para ir definiendo escenarios que faciliten las negociaciones sin darle más largas al asunto, por lo que también han ejercido sus dosis de presión a ambas partes, régimen y oposición, para iniciarlas. El lunes 13N el Consejo de Seguridad de la ONU, por insistencia de los EEUU y la participación del Secretario General de la OEA, tocara el tema venezolano, donde seguramente el régimen no saldrá bien parado, pero servirá de introducción a la reunión del 15N en Dominicana si finalmente se concreta, ya que el régimen, en las últimas horas, no ha mostrado mayor interés en asistir, lo que sería un signo de debilidad que se debe considerar. Dentro de estos escenarios de incertidumbre, perder las esperanzas puede ser la peor opción para la sociedad venezolana y los factores de la oposición que luchan por un cambio para el país.

@lesterllopezo  12/11/17