Refexiones ante una nueva esperanza

Hoy más que nunca debemos unirnos en nuestro diario esfuerzo por formar líderes, activamente o con el ejemplo y desechar las formas de actuación de los caudillos o autócratas que han saturado los espacios de las organizaciones del Estado.

Apreciados amigos y compañeros de armas

            Reciban un cordial saludo y los mejores deseos de bienestar para ustedes y sus distinguidas familias. La presente es para invitar a la reflexión sobre nuestra lucha diaria por la libertad, a pesar que las condiciones actuales han requerido ajustes en las diferentes estrategias por quienes han dirigido la oposición democrática en este período tan complejo de nuestra vida republicana. La estrategia “calle”, ha sido desplazada por una de nueva esperanza, la de “participación electoral” y esto sin duda, requiere nuestra comprensión y a la vez redoblar nuestra presencia en las comunidades donde usualmente nos desempeñamos, para que en abierta actitud, apoyemos los candidatos electos por quienes ejercimos nuestro derecho a seleccionarlos en primarias para representarnos en esta contienda regional del próximo 15-O, contra un régimen abusador, perverso y criminal.

            Esta presencia también será una demostración de la unión de nuestra oposición en todo este esfuerzo por luchas, ya no solo por nuestra libertad, sino por nuestras vidas. Desearía agregar en este mensaje, la trascendencia de llevar este esfuerzo al ámbito de nuestro desempeño profesional, para que en esos espacios nos convirtamos en ejemplos en el marco de nuestros valores, conocimiento y actuación personal para contrastarlos con esos dirigentes del castrocomunismo que han destruido toda sustentación de institucionalidad, violando leyes, desechando lo que fueron nuestras tradiciones e incumpliendo procedimientos operacionales.

          Hoy más que nunca debemos unirnos en nuestro diario esfuerzo por formar líderes, activamente o con el ejemplo y desechar las formas de actuación de los caudillos o autócratas que han saturado los espacios de las organizaciones del Estado. Necesitamos líderes, equilibrados, preparados, justos, fieles cumplidores de las leyes, con lo cual coadyuvaremos a rescatar la República de Venezuela. Este charco pestilente de infamia en el que han convertido nuestra Venezuela, hay que limpiarlo y para ello no basta la lucha por la libertad, sino la lucha por la decencia, por la formación de excelentes profesionales y buenos ciudadanos que entiendan el Estado no para una sola visión política y menos para abusar, sino para contribuir con el desarrollo del País.

            El profundo deterioro en sus actuaciones al que han llegado estos criminales que han dirigido el país durante 18 años de obscurantismo, no tienen parangón en nuestra historia y su consecuencia es la miseria en la cual vivimos a diario, pero lo más grave es contemplar con tristeza como todavía hay venezolanos, que se comportan como sumisos esclavos ante el abuso del poder continuado, de quienes han dirigido la economía en forma inconsciente de las penurias de millones de familias, de dirigentes ineptos que roban sin límites, de profesores en aulas que inducen formas de vida ajenas al venezolano común, más parecido al cubano subempleado y sin ánimos de superación. En la salud, ni pensar los trabajos que aquejan a los niños y las personas de la tercera edad para subsistir ante la escasez de medicinas y los pésimos servicios médicos en todos los ámbitos.

            Amigos, la lucha por la libertad es una alternativa de subsistencia y por eso, es necesario seguir apoyando las salidas que nos presenta la Unidad Democrática, y cualquier otra que estemos seguros podamos materializar, unido a nuestro esfuerzo personal por influir en la educación de personas con potencial de liderazgo para que motiven el progreso y el cambio de conducta para dirigir y no para imponer como caudillos los procesos de administración de cualquier organización, incluyendo el hogar.

            Capitulo muy especial, debo mencionar el de nuestra FAN, que ha perdido su rumbo organizacional y requiere urgente intervención para reinstitucionarla y quienes estamos empeñados en hacerlo, brindar las vías democráticas para contar con fieles garantes de la Constitución y no unos políticos más del concierto castrocomunista. Amigos es hora de dar nuestro máximo esfuerzo por la unión, y luchar proactivamente por la libertad, no solo con hechos, sino con nuestro ejemplo personal y profesional que demuestre que será posible esa otra Venezuela.

Atentamente

VA (R) Jesús Enrique Briceño García

ExComandante General de la Armada