Reseña del foro “El momento político actual ¿Hay salida a la crisis?”

Podría resaltar de las exposiciones presentadas en el Foro: “El momento político actual ¿Hay salida a la crisis?”,  realizado el 12 de marzo de 2018 en la UCV, en el que participaron, los profesores Amalio Belmonte, Félix Arellano, Diego Bautista Urbaneja y Félix Seijas, que no hay salida a menos que se produzca una unidad fuertemente cohesionada al interior del país y en conjunción con los factores internacionales que apoyan a la oposición.

Sería una fuerte y creciente presión de parte de una unidad de esa naturaleza la que obligaría  a los rojos a negociar. Y es la negociación, la salida final. Negociación en la que la oposición tendrá que otorgar elementos importantes y dolorosos.

La fortaleza de los rojos estriba en lo fundamental en la extrema claridad de sus objetivos: la perpetuación en el poder. Y, la forma tan implacable en que actúan para su consecución.

Dentro de este contexto, las elecciones jamás podrán ser ganadas por alguien diferente a Maduro. Y la experiencia del 2015 de las elecciones de los diputados a la Asamblea Nacional, no se va a repetir. Para ello ya se han tomado las medidas que lo impedirán.  

El único flanco débil es la economía y la deuda, particularmente tomando en consideración que la China, no ha manifestado intenciones de seguir prestando dinero para proveer la tabla de salvación. ¿Quedaría sólo el FMI? 

Se señaló que para la población es un dilema falso ese de participar o no participar en las elecciones: debido a que consideran que participe o no participe no pasa nada. Tal es el caso de la elección de la Asamblea Nacional, de los diputados de Amazonas, del Gobernador de Bolívar…

Se señaló también que los datos muestran que la población respeta y aprecia a las instituciones venezolanas -los partidos políticos, la Asamblea Nacional, al CNE- y considera al voto como el instrumento básico de la democracia. Lo que no respeta es a quienes dirigen esas instituciones en el momento actual, ni al sistema de votación existente.

Para concluir lo que parece obligante es concentrar todos los esfuerzos para alcanzar ese único objetivo que nos permitiría trascender la situación  actual: la unidad.