Revolución de las masacres

Con voz propia

Masacre, que procede del francés massacre es definida por diccionario de la Real Academia Española como matanza de personas, por lo general indefensas, producida por ataque armado o causa parecida. "Matanza salvaje de personas", la califica María Moliner en su Diccionario de uso del español el “más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana”, según Gabriel García Márquez, para quien es “más de dos veces más largo que el de la RAE, y -a mi juicio- más de dos veces mejor”.

Concepto masacre se relaciona con asesinato masivo, homicidio con alevosía y el genocidio. Este se ha extendido a partir de la sanción de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, por las Naciones Unidas, en 1948. Se aplica cuando existe una desigualdad de poder entre víctimas y victimarios, y los asesinatos son crueles, alevosos e innecesarios. Un sinónimo inglés es butchery, "carnicería". El  sacerdote brasileño Leonardo Boff relaciona la masacre con la cobardía.

En América tiene emblema en Escuela Santa María de Iquique en Chile. El 21 de diciembre 1907, el general Roberto Silva Renard ordenó a su tropa hacer fuego en contra de la multitud y más de 200 cadáveres quedaron tendidos en la Plaza Montt y unos 400 heridos fueron trasladados a hospitales, de quienes más de noventa murieron el mismo día.

Tan oficialmente reconocido está en Venezuela que Nicolás Maduro  advirtió en rueda de prensa que “vendrán tiempos de masacre si el sistema político se acaba por cualquier motivo”.

Programa Venezolano de Educación en Derechos Humanos (Provea) en los últimos 15 años (2003-2018), contabiliza 10 masacres por fuerza pública que cometió 177 asesinatos. Inicia el análisis con la matanza por la Guardia Nacional de 7 reclusos del Internado Judicial de Vista Hermosa, en el estado Bolívar y culmina en el 2008 con la masacre del 15 de enero, provocada en El Junquito con el asesinato después de entregase del piloto e inspector  del CICPC y otros seis rebeldes. El jefe del “colectivo” y otro paramilitar, completaron las 8 muertes.

Agreguemos el seguimiento de los genocidios en 2018. El 05 de febrero fueron aniquilados 11 integrantes de una banda delictiva en urbanización  Mata de Coco de Ocumare del Tuy (Miranda).

El día 11 del mismo mes 17 hombres y una mujer fueron asesinados durante un operativo de la 51 Brigada de Infantería de Selva del Ejército en la mina  una aurífera Cicapra de Guasipati, de Bolívar.

La madrugada del 27 de febrero el Cicpc localizó en una vivienda de El Valle, Caracas, los cadáveres de cinco hombres  maniatados de pies y manos y amordazados asesinados con tiros en la frente.

El 28 de marzo una tragedia en Valencia por motín provocó  incendio en los calabozos de la Comandancia General de la Policía de Carabobo. Al menos 78 fueron muertos por quemaduras, asfixia y traumatismos generalizados, reseña el diario El Universal. Repercusión internacional generó  la masacre que fue publicada en la portada del diario The New York Times.

Otra incursión en las minas Cicapra se realizó el 8 mayo, esta vez  del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, produjo 20 muertos.

"Se acabó el malandreo.  Ahora vamos a coordinar con el Gobierno para que esto se quede con nosotros", asegura dijeron los que tomaron las minas, el periodista Germán Dam, en reporte en la red social.

Mientras fundamentadas investigaciones dan cuenta de 177 muertos en diez masacres producidas en 15 años, en  solo 90 días del 2018 las estadísticas contabilizan 132 víctimas de cinco genocidios. Es la profundización de la dictadura militar que hace práctica la matanza salvaje de las personas.

Al MARGEN.- La marcación de la línea roja de Nicolás Maduro en Maracay la ciudad militar, es una pequeña muestra de la movilización de los buses rojos para traslado de seguidores de todo el país. ¿Cuánto costó el desplazamiento a Táchira, Zulia, Nueva Esparta?

jordanalberto18@yahoo.com