Salvados por la campana…

Apreciación de la situación nacional # 59

Las actuaciones políticas en nuestro país esta semana fueron vertiginosas, por decir lo menos, o de angustiosa incertidumbre para muchos sectores de la sociedad que finalmente es la que termina afectada con estas actuaciones. El plan de racionamiento eléctrico aplicado al inicio de la semana, previo anuncio de que la zona metropolitana de Caracas y los estados Vargas y Nueva Esparta no sufrirían sus rigores, originó muchas molestias en las otras regiones del país, especialmente el occidente, donde las zonas afectadas por el racionamiento nocturno sufrieron saqueos de muchos comercios combinados con la quema de cauchos por protestas de los vecinos; al final no se supo si las protestas fueron por el racionamiento, por los intentos de saqueo, por la inseguridad, por la falta de productos básicos, de alimentos o medicinas o por todas las anteriores. Lo cierto es que razones habían y el miércoles amanecieron militarizados la mayoría de los abastos, comercios y farmacias para restablecer el orden y no se desbordaran las acciones populares.

Pero el día anterior, martes, la MUD nacional anuncia, en horas del mediodía, que el CNE entregaría los formatos o planillas para recoger el 1% inicial de las firmas requeridas para iniciar el proceso revocatorio a la tragedia gobernante que nos agobia. Inmediatamente la mesa unitaria debió reunirse de emergencia para decidir qué acciones se iban a tomar para el día siguiente, puesto que, lo que estaba previsto era una marcha a las sedes regionales del CNE para que entregaran las planillas, ya se esperaba que no la entregaran esta semana. ¿No habían previsto en la MUD la posibilidad de que, efectivamente, la entregaran en el tiempo previsto, que fue lo que finalmente ocurrió?

Para aprovechar la “energía” imperante con las marchas a los CNE regionales, se decidió convertir las marchas en “firmazo” la jornada del día miércoles, algo así como que “pa’ver que pasa” o el más popular “como vaya viniendo, vamos viendo” y ¡sorpresa! – al igual que el 6D – la sociedad civil arrecha (perdonen la palabra, pero no cabe otra) se volcó a firmar en las planillas, superando en solo dos días, cualquier expectativa que se tuviera prevista.

Esto, que le sirvió de aliviadero de la rabia contenida a la sociedad en general cansada del atropello diario a la que el régimen la somete, salvó, al mismo régimen, de tener que tomar medidas extremas de control esta semana pues la ebullición en la gente, hasta el martes en la noche, hacía evidente que habría que tomar acciones para controlar la protesta generalizada en puerta. Los salvó la campana, aunque quizás, más acertado sería decir nos salvó la campana, en este caso, las firmas.

La MUD contenta, el gobierno aliviado y la sociedad civil calmada, por los momentos. ¿Cuánto tiempo pasará para que la ebullición social llegue nuevamente a los niveles de esta semana? Esperemos que la MUD nacional tenga una respuesta oportuna esta vez.

30 de abril, 201616