Si no es con votos, con balas

Apreciación de la situación política #111

La semana que finalizó debe llevarnos a entender que el régimen de delincuentes que, en mala hora, nos gobierna, va con todo, para imponer su fraudulenta constituyente como único medio para apoderarse definitivamente del país y acabar con la poca democracia que tenemos y la forma republicana que la sustenta.

La expresión del jefe visible en cadena defendiendo lo que llaman revolución “si no lo logramos con votos, entonces lo haremos con las armas” pareciera que fuera una orden adelantada para que los colectivos y sectores de la policía y guardia nacional actuaran de la manera más arbitraria, casi sanguinaria, contra los manifestantes en la calle, pero también en conjuntos residenciales, barrios y comunidades con total impunidad ante los ojos de las autoridades que deben evitar estos desmanes. Asesinatos, encarcelados, violaciones, secuestros, desapariciones, saqueos, vandalismo, etc., caracterizan estas actuaciones auspiciadas, reconocidas y premiadas por los jerarcas más conspicuos, incluyendo al jefe máximo, todo en defensa de la revolución trastocada en robolución desde sus propios inicios.

Ese es el enemigo, sin medias tintas de adversarios, o disidentes, así han tratado a la oposición desde el inicio, y como enemigos hay que destruirlos. Pensar, a estas alturas y con las últimas demostraciones que no es así, ya es cuestión de ilusiones. Este régimen está en guerra contra la mayoría del pueblo venezolano, por lo que no es cuestión de artículos 333 y 350 constitucionales, ya la cosa es, prácticamente, de vida o muerte, de ellos o nosotros.

Por supuestos, la oposición democrática, no puede hablar de enemigos y guerra por razones fundamentales y de principio democráticos, eso sería reprochable e inconveniente ante la razón pública y la opinión internacional. Pero si quiere salir del régimen, o al menos llegar a un proceso de negociación serio con el mismo, debe comenzar a verlo como lo que son en realidad, un enemigo del pueblo, del país. Pensar en vencer a un adversario es un plano mental completamente diferente a pensar en vencer a un enemigo, especialmente cuando este está dispuesto a utilizar las balas.

Es el momento de unirse con los adversarios para vencer al enemigo común.

@lesterllopezo  02/07/17