Un frente contra el mal

Venezuela recibe al Frente Amplio, como quien recibe al hijo recién nacido que representa la unidad de su nación. Es el resultado positivo de la unión de las fuerzas del bien, agrupadas por la aspiración de superación y voluntad de trabajo, comprometidas con la honestidad y el amor a la patria

La destrucción de nuestro país es referencia global. Un estudio para ilustrar el riesgo que representan los políticos populistas, los cantos de sirena, los bagazos del comunismo caribeño denominado socialismo del siglo XXI.

Venezuela es un modelo mundial para comprender cómo, aún contando con cuantiosos recursos , una población preparada para el desarrollo y condiciones naturales excepcionales, con gobernantes inspirados por el revanchismo y resentimiento y motorizados por un desmesurado afán de enriquecimiento personal, se puede pulverizar la riqueza. Decían, Venezuela no es Cuba, sin embargo...

En Venezuela pareciera que se libra una batalla decisiva contra las fuerzas del mal empeñadas en destruir todo lo que podría ser positivo o beneficioso para la nación. Esfuerzos muy eficaces en esta nefasta labor no son producto de la incapacidad o de la improvisación. Se trata de fuerzas nocivas resultantes de un mefistofélico diseño gestado en Cuba y reforzado por incentivos internacionales alimentados por las riquezas del narcotráfico y conjuradas en el Foro de Sao Paulo.

Venezuela recibe al Frente Amplio, como quien recibe al hijo recién nacido que representa la unidad de su nación. Es el resultado positivo de la unión de las fuerzas del bien, agrupadas por la aspiración de superación y voluntad de trabajo, comprometidas con la honestidad y el amor a la patria. Es un compromiso de tolerancia y de perdón que nos ilumina el oscuro y difícil camino para recuperar la democracia.

Si alguna vez hubo dudas sobre la posibilidad de lograr unidad en la oposición venezolana, hoy el mundo recibe este contundente mensaje de la voluntad del país democrático. No hay dudas de que todos los venezolanos nos abrazamos en este Frente y si alguno no se ha convencido de la conveniencia del compromiso, tendrá que explicar qué lo separa.

La ausencia no es suficiente, es necesario acompañar la determinación de rechazar la ilegítima convocatoria a elecciones fraudulentas con acciones que emanarán de este cuerpo. Contrasta favorablemente este ejemplar comportamiento de una sociedad que una vez más busca solución a su tragedia dentro de la avenencia, sin violencia, sin guerras, contrapuestas a ofertas como la terrible que propone la alternativa, socialismo o muerte.

Ante la incapacidad de gobernar en socialismo, nuestros gerifaltes ofrecieron muerte a nuestro pueblo. Muerte por violencia, muerte por desahucio, muerte por alienación de la juventud al ver desaparecer su futuro.

Esta acción es la ratificación del statu quo y no una actividad nueva. Es, sin grandilocuencia, la entropía social que busca transformación sin ambigüedades, expone el deseo de la mayoría nacional de sustituir al régimen por lo previsto en nuestra Constitución, elecciones libres, limpias y ordenadas, con los plazos previstos y los rectores que representen probidad y ecuanimidad.