Una semana de incertidumbres...

Apreciación de la situación # 85

La semana que recién se inicia vendrá acompañada de múltiples expectativas para los venezolanos en general, todas, producto de la situación política conflictiva, que se agrava cada día más y sin soluciones viables en el corto plazo.

Al publicar esta apreciación se habrán reunido los representantes del gobierno, los ex presidentes designados por el régimen como mediadores - pero no completamente aceptados por la oposición - el representante del Vaticano, el secretario general de la UNASUR e inicialmente “Chuo” Torrealba, solamente, como emisario de la MUD nacional sin otros acompañantes de la mesa. Enviar solo al secretario ejecutivo tenía sus objetivos: a) dar a entender al Vaticano que si se está dispuesto a negociar una salida a la crisis; y b) evitar una foto dentro del sitio de la reunión que le permitiera al régimen, ante la comunidad internacional, decir que el diálogo se había iniciado formalmente. El emisario llevaría las propuestas de la oposición, siendo la primera de ellas cambiar el nombre de “diálogo” por el de “resolución de conflicto”, lo que además de ajustarse más a la situación de crisis imperante, permite deducir que la MUD está midiendo muy bien y con seriedad sus pasos futuros en esa mesa, como debe ser. Pero al final, pasada las ocho de la noche del pasado domingo, la MUD decidió enviar varios representantes a la reunión de acercamiento con la abstención, temporal, de representantes de Voluntad Popular y Vente, entre otros, que mantienen posiciones disímiles con la MUD en cuanto a la forma de hacer esta aproximación inicial al diálogo.

El jefe del régimen logró su objetivo de tomarse la foto instalando la mesa, inevitable en estos casos, pero “...además, se plantea en el consenso general trabajar en cuatro mesas principales, donde participarán un representante del Gobierno y uno de la MUD: Paz, respeto al Estado de Derecho y a la soberanía nacional coordinada por el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero; Verdad, Justicia, Derechos Humanos, Reparación de víctimas y Reconciliación que será coordinado por El Vaticano; Económico-social manejado por el ex presidente Leonel Fernández y por último, Generación de confianza y cronograma electoral que será coordinado por Martín Torrijos" *. La próxima reunión formal se programó para el 11 de noviembre para evaluar los avances de las mesas.

Mientras tanto, para el martes 01 continua citado el director del régimen a la AN para que responda por los señalamientos efectuados por la misma para determinar sus responsabilidades políticas en la crisis que atraviesa el país, lo que no quiere decir que sea un juicio político porque no existe en la CN, pero si para declarar el abandono del cargo por incapacidad manifiesta para dirigir al país. La eficacia política de esta acción parlamentaria no está muy clara, salvo la de engrosar el expediente en contra del mandatario y exponerlo internacionalmente. Por supuesto, sería una sorpresa que Maduro asistiera a esa comparecencia.

Pero las mayores expectativas estarán centradas en la convocatoria de la MUD para marchar a Miraflores el jueves 03 de noviembre, la cual continua a indistintamente a que se haya iniciado el diálogo. La convocatoria, en cierta forma presionada por sectores de la sociedad civil en la “Toma de Venezuela” el pasado 26/10, tiene tres connotaciones especiales, la primera es la altísima probabilidad de un gran enfrentamiento de los manifestantes de la oposición con la fuerzas del gobierno – que ya están convocadas – cuyo resultados, aunque predecibles, no están cuantificados pero, indudablemente elevaría la crisis a otro nivel;  la segunda es la posibilidad remota, pero posibilidad al fin, de que el gobierno acuerde una alternativa con la MUD, como consecuencia de las negociaciones en curso que amerite la suspensión de la misma; y la tercera que el régimen declare el estado de excepción y suspenda garantías constitucionales, como el derecho a reunirse públicamente y manifestar pacíficamente, lo que pondría en mayor evidencia las características arbitrarias del régimen, cuestión que a estas alturas poco parece importarle.

La nota “refrescante”, para buena parte de la población, es la sentencia del TSJ certificando que el jefe del régimen es venezolano y no tiene doble nacionalidad, lo que ha sido causa de bromas de todo tipo en las redes sociales. Por cierto que el mismo mandatario contradijo la sentencia del TSJ, al intentar explicar sus orígenes en cadena nacional.

Sin duda una semana de incertidumbres…

 

*Tomado de: http://www.talcualdigital.com/Nota/134196/gobierno-y-oposicion-se-comprometen-a-trabajar-en-cuatro-areas-durante-el-dialogo     31/10/16