Unidad nacional en ciernes

El régimen chavista confrontado por una cada vez más ancha voluntad nacional de cambio, insiste en gobernar mediante acciones ilegales, ilegitimas, abusivas, arbitrarias y discrecionales que lo sitúan en terrenos de la dictadura -de nuevo tipo, dicen algunos, pero dictadura al fin-. Caracterizarlo correctamente no es ni una ociosidad ni algo meramente académico, es un dato de la realidad demasiado importante. Saber que se lucha contra un régimen no democrático clarifica y explica muchas cosas.

La MUD dio una respuesta adecuada a la decisión del CNE de imponer unas condiciones inconstitucionales y leoninas para la recolección del 20% de las firmas de miembros del padrón electoral nacional para activar la última fase del Referéndum Revocatorio Presidencial.

El régimen esperaba una reacción visceral y rupturista; se encontró con una respuesta acertada y combativa de las fuerzas democráticas: insistir en la ruta democrática e ir a la recolección de las firmas, sin dejar de denunciar las condiciones impuestas y presionar para mejorarlas. Será en la calle y con la ciudadanía movilizada cómo los demócratas confrontaremos a los tiranos de turno.

Igualmente acertada fue la decisión de consultar e incorporar a sectores de la Sociedad civil y personalidades democráticas. Lo anunciado en el acto del lunes 26 de septiembre fue un verdadero Manifiesto Nacional. La presencia en el acto de todos los dirigentes significativos e importantes del movimiento opositor (en libertad) fue una muestra contundente de unidad y firmeza a mantener y profundizar.

Quizás, estamos asistiendo al prólogo de la unidad nacional, confluencia transversal de todos aquellos partidarios del cambio, requisito indispensable para forjar y hacer mayoritario, compartido y posible un nuevo proyecto de país. Superador del pasado y de este absurdo presente.

De eso se trata, de trasformar el deseo mayoritario de cambio en una fuerza organizada y cohesionada; una enorme e indetenible coalición nacional sin precedentes en la historia del país.

La MUD tiene el deber histórico de ser el promotor y facilitador de la unidad nacional. Para hacer posible tal propósito es indispensable convertir en su praxis cotidiana el talante y la disposición unitaria mostrada el 26 de septiembre pasado.

Caracas, 4 de octubre de 2016