Venezuela unida no se rinde

Con la inquebrantable decisión de defender el futuro de la nación la Asociación de Profesores de la UCV convocó al renacer de la esperanza. Convocatoria a la cual se incorporaron diversos sectores de la sociedad civil organizada, autoridades universitarias, gremios y sindicatos, organizaciones no gubernamentales, el movimiento estudiantil-juvenil y que contó con el respaldo de diversas organizaciones políticas. A todos ellos nuestros agradecimiento pues la lucha es de todos, para el bienestar de todos.

El acto del pasado 6 de marzo, en este mismo escenario “invocamos la rebeldía y el espíritu libertario de la generación de 1928, la que sembró la esperanza democrática en la lucha contra la dictadura de Gómez”, así como las banderas que unieron al movimiento estudiantil, a la clase trabajadora, a los profesionales, a los empresarios, a los soldados y a los partidos democráticos para derrotar a la dictadura de Pérez Jiménez en 1958. Fue el inicio de un conjunto de actividades que hoy recogimos en el video Venezuela Unida no se rinde, es hora de cambiar. El de hoy es una continuidad de esa disposición a la lucha. Es nuestra respuesta ante el fraude electoral, es nuestra manera de decirle al país que cuenta con nosotros, es hacerles saber que el fin de esta pesadilla se acerca y es hora de contribuir, en unidad,  para salir de la misma.

Venezuela Unida no se rinde se ha convertido en un espacio de encuentro de diversas  organizaciones de la sociedad civil. De una consigna para convocar a un acto, hemos devenido en una estructura plural, inclusiva y horizontal para la defensa de nuestros derechos. Nuestro logro más importante, la organización y su resultado inmediato el Primer Encuentro de Organizaciones Sociales por el ejercicio de los derechos democráticos, evento a realizarse en la sede de la APUCV, el próximo 7 de junio.

No es tiempo para la tristeza ni el desencanto y les diremos por qué:

El 20 de mayo la coalición gobernante decidió cerrar la vía electoral, quitarnos al derecho al sufragio, trazándose dos objetivos: consolidarse en el poder a través de un simulacro electoral y dividir a los sectores que le adversan. Ninguno de esos dos objetivos fue alcanzado.

Adelantaron el proceso, inhabilitaron partidos y candidatos y eliminaron la tarjeta más votada en la historia del país. A quienes decidieron participar les ofrecieron condiciones que luego no cumplieron.

Durante toda la campaña las fuerzas opositoras eran presentadas como divididas y así lo trasmitían los medios oficiales. A pesar del mayoritario llamado a no participar, la casi totalidad de las encuestas afirmaban la existencia de un aumento sostenido en la intensión de votar.

Todo ello parecía augurar un triunfo político para el gobierno nacional: la reelección del Presidente Maduro, la presencia de candidatos opositores y una elevada participación que lo legitimaría en el poder.

El 20 de mayo llegaba lleno de expectativas, algunas certezas e incertidumbres.

Los métodos escogidos por los sectores opositores para enfrentar al régimen eran disimiles. Unos promovían la dimisión para elecciones libres y se oponían a la participación. Otros convertían la exigencia de elecciones libres en instrumento de lucha e invitaban a no convalidar un proceso fraudulento y otros hacían uso de la participación como instrumento de cambio, tras la aparente concesión de algunas condiciones exigidas.

Los sectores de oposición no habían alcanzado una estrategia compartida y ello era aprovechado, políticamente, para presentar a una oposición dividida. Dividida si en cuanto a estrategias pero compartiendo un objetivo en común, la salida del poder de quienes han destruido la república.

Resulta absolutamente comprensible la existencia de diversidad de opiniones pues Venezuela no enfrenta una simple dictadura. Quienes detentan el poder han entregado la soberanía nacional a países y potencias extranjeras y buena parte de la estructura institucional está penetrada por el narcotráfico. Desde ayer se encuentra en el país el continuador de la dictadura cubana. Su presencia debe ser abiertamente rechazada pues ella es soporte esencial del drama que vive el país. Desde este espacio lo declaramos persona no grata.

Ellos tienen años perfeccionado métodos de tortura, y hace apenas dos días la Comisión de expertos internacionales, designada por el Secretario General de la OEA, integrada por Manuel Ventura Robles (Costa Rica), Santiago Cantón (Argentina) e Irwin Cotler (Canada) concluyo que “hay fundamentos suficientes para considerar que se han cometido crímenes de lesa humanidad en Venezuela que se remontan, por lo menos, al 12 de febrero de 2014” y recomendó remitir la evidencia a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional.  

Crímenes de lesa humanidad que tienen como finalidad primordial eliminar personas, torturarlas, hacerlas sufrir a través de alguna modalidad cruenta y que se efectúa de manera sistemática contra individuos pertenecientes a una población.

Según la ONU, los crímenes contra la humanidad engloban los actos que forman parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil. Ataque que no denota una agresión militar, sino que se puede aplicar a leyes y medidas administrativas como la deportación o el traslado forzoso de población y su comisión responde a la política de un estado u organizaciones agentes del estado que actúan por instigación suya o con su consentimiento..

Ayer la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Venezuela por violación de los Derechos Políticos generados por la aplicación de la lista Tascón.

Hoy contamos entre las víctimas de violación de los DDHH en Venezuela a mujeres, adolescentes, médicos, estudiantes ciudadanos comunes, militares, comerciantes, extranjeros, demócratas y disidentes del gobierno. Unámonos en la Defensa categórica y valiente por la libertad, por los Derechos Humanos, nos reclama la organización Médicos unidos de Venezuela desde la rueda de prensa realizada, en el día de ayer, para denunciar la persecución a los profesionales de la salud y las torturas infringidas al Dr. José Alberto Marulanda Bedoya.

Pongámonos de pie y demos un minuto de aplauso por todos aquellos que, en su lucha por la libertad, han sufrido las consecuencias de enfrentar al tirano.

Apreciados asistentes a este acto, la coyuntura electoral vino y pasó y como afirmara la profesora Margarita López Maya “Fueron unas presidenciales convocadas anticipadamente por un cuerpo institucional ilegítimo, la Asamblea Nacional Constituyente. Fueron unas presidenciales que la comunidad internacional rechazó, por no cumplir estándares democráticos internacionales, y la mayoría de los partidos políticos opositores también”

“No obstante, algunos candidatos opositores hubo, pero a nadie tomó por sorpresa que esa noche el CNE proclamara a Maduro presidente para un nuevo período de seis años”.

Maduro amanecía políticamente más débil y más vulnerable pues, después del 20, todos comparten que las elecciones fueron fraudulentas. Unos por origen, otros por rompimiento de un acuerdo violado en todas sus partes. Fraude denunciado antes de que Tibisay Lucena, la presidenta del CNE, diera los numeritos oficiales.

Con ello todos se ponen a tono, por el momento, con el Grupo de Lima, varios gobiernos de occidente y la comunidad democrática internacional. Hoy, hasta unRector del CNE, que había defendido la existencia de condiciones electorales para participar, cuestiona los resultados. Esto es muy valioso políticamente.

Para el Historiador Pedro Castro Guillen “Lo más significativo del resultado lo constituyó que la propia maquinaria madurista le dijo NO a Nicolás. La población afectada por el hambre, acosada por graves problemas de salud, le saco la silla al oficialismo a pesar de las amenazas, a pesar del chantaje de las bolsas CLAP, a pesar del carnet de la patria. El país en su inmensa mayoría no quiere este régimen y ese es el gran saldo de ese sainete electoral.”

“El pasado domingo 20 de mayo se rompieron los diques de contención que no dejaban ver esa emocionalidad sumergida. El creciente sufrimiento de la gente que pide a gritos el cambio”.

En un claro mensaje a toda la dirigencia opositora, el periodista Luis García Mora nos recuerda que  la política es una ocupación para la que se necesita capacidad de juicio, visión de conjunto, prudencia, intuición, sentido del tiempo y la oportunidad, capacidad de comunicación y disposición a tomar decisiones. Pero si no existe un compromiso en el que el político esté dispuesto a jugárselas por su proyecto y por lo que dice representar (como nuestros líderes de la Generación del 28, la del 36 y del 58), y la complejidad se diluye en la sola lucha por el poder, entonces la base popular se advierte huérfana y se desencanta.

No es tiempo de lamentaciones pues quienes hoy dirigen los destinos de la nación están más débiles que nunca. Es tiempo para la alegría, disposición a la lucha, la reflexión y de orientar al país. Es tiempo de exigirle a la dirigencia opositora unidad, más no unanimidad. Coherencia y no incoherencia. Capacidad de renunciar, momentáneamente, a las aspiraciones personales y a estar dispuestos a poner en juego la vida para salvar al país y sus ciudadanos.

Es hora de luchar para restituir el estado de derecho infringido, para que se respeten los derechos establecidos en la constitución y por conquistar, nuevamente, el derecho al sufragio universal, libre y secreto.

Desde este acto los invitamos a la esperanza y hacemos nuestro este hermoso poema de Mahatma Gandi:

- “Voy a seguir creyendo, aun cuando la gente pierda la esperanza.

- Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.

- Voy a seguir construyendo, aun cuando otros destruyan.

- Voy a seguir hablando de Paz, aún en medio de una guerra.

- Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.

- Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.

- Y seguiré gritando, aun cuando otros callen.

- Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas.

- Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.

- Y regalaré motivos de alegría donde solo haya tristezas.

- Invitaré a caminar al que decidió quedarse.

- Y levantaré los brazos, a los que se han rendido.

- Porque en medio de la desolación, habrá un niño que nos mirará,  esperanzado, esperando algo de nosotros.

- Y aún en medio de una tormenta, por algún lado saldrá el sol.

- Y en medio del desierto crecerá una planta.

- Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y una mariposa que nos brinde su belleza"

Es ese nuestro compromiso con quienes partieron definitivamente de este mundo producto de la represión, con los que han emigrado, con los que salen del país para sobrevivir a una enfermedad, con los prisioneros políticos, civiles y militares, con los que carecen de medicamentos para preservar la vida, con los que pasan hambre. Nuestro compromiso es de lucha. De unificar a gremios y sindicatos, organizaciones no gubernamentales y vecinales para pasar de acciones aisladas a respuestas conjuntas y organizadas.

No toleremos más el abuso y el maltrato ante la protesta pacífica. Como dijera el libertador “Echemos el miedo a la espalda y salvemos a la patria”.

Se acercan los tiempos para una gran protesta nacional de todos los sectores. Una gigantesca operación telaraña que, a través de la presión social, contribuya a la salida pacífica del usurpador de Miraflores.

Desde la APUCV y Venezuela unida no se rinde, ratificamos nuestro llamado a la unidad dentro de la diversidad y a convertir el debate de ideas en un instrumento que nos acerque al objetivo común, en vez de desunirnos. En esta lucha todos son necesarios, los que acudieron a la vía electoral y los que convocaron a la no participación.

Hoy, asumiendo el clamor nacional, el que fluye de las barriadas populares, de las fábricas, del campo, de las aulas de clases, de los hospitales, nuestro llamado es a la unidad nacional, a la confluencia de todos; de la mayoría que prefirió expresar su rechazo al déspota dejando de votar, de los que fueron constreñidos a votar por el autócrata urgidos por la necesidad de sobrevivir, de los que decidieron votar con la expectativa de derrotar el fraude y de todo aquel que siente el dolor de la patria arruinada y se indigna frente a la arrogancia de los responsables de esta desgracia. Es tiempo de reencuentro y de dejar atrás los resquemores, de enmendar errores y ratificar nuestro compromiso con el futuro. Hoy avanza la esperanza, que concebimos como un movimiento permanente en y por la democracia, la más amplia unidad nacional en torno a un programa por el derecho a una vida digna, en conjunción con el reclamo, la protesta social y la movilización de cada organización por sus exigencias específicas y de todas a la vez, por el cambio político.

Apostamos a ello pues el país lo reclama.

Apreciados asistentes a este acto, como el Quijote decimos:

Sábete Sancho que todas estas borrascas que nos suceden, son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas porque no es posible que el mal sea durable y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien está muy cerca

Tengamos fe, pues la esperanza es lo último que se pierde.

Presidente de la Asociación de Porfesores de la UCV

Palabras en el Aula Magna de la UCV, el jueves 31 de mayo de 2018