Vientos a favor...

Apreciación de la situación política # 89

El compás de espera de la mesa de diálogo hasta el próximo 6D para hacer nuevos anuncios de los avances logrados por las cuatro mesas de trabajo acordadas, aunque inicialmente pareciera un periodo excesivo para algunos voceros de la oposición democrática, pareciera que ha obrado a favor de la misma. En una primera aproximación ha servido para bajar los niveles de descontentos que la mala estrategia comunicacional, por parte de los negociadores de la oposición, produjo la reunión del 12/11, pero también, y eso esperamos, estas fallas puedan ser superadas y evitar un ruido mediático que impidan evaluar objetivamente los acuerdos alcanzados. También ha debido servir para mejorar la actuación de los representantes de la MUD nacional en esa instancia.

Pero otros acontecimientos pueden también favorecer a la oposición. La condena a los sobrinos de la pareja presidencial en USA por el intento de introducir drogas en su territorio, acompañada por informaciones comprometedoras de otros funcionarios del régimen en el caso y la pronta acción de la AN para solicitar una investigación en el país, subió los niveles de tensión dentro del gobierno a tal punto que intentaron salirse de la mesa de diálogo. Si no es por el arribo “inesperado” del subsecretario de Estado para Latino América de USA y la no menos “imprevista” visita del señor Rodríguez Zapatero al jefe del régimen por su onomástico pero que obligó, después de dos horas de “cordial” reunión a puerta cerrada, a decir públicamente que el gobierno no se levantaría de la mesa del diálogo, esta salida se hubiese concretado. Sin embargo, quedó en evidencia que el régimen no lleva todas las de ganar en ese diálogo.

El anuncio sorpresivo del fallecimiento del líder de la revolución cubana pudiera ser favorable a la oposición democrática en la mesa de negociación. Aunque el fallecido tenía más de 10 años fuera de la conducción del gobierno en la isla, no implicaba que no fuera una suerte de freno a su hermano heredero del poder, con ideas más liberales para mejorar las condiciones de la población cubana, pero siempre escrutado por el nuevo comandante eterno.

La actual negociación Cuba-USA es probable que se acelere por esta nueva situación y la intención del presidente norteamericano de entregar su mandato con esta negociación finiquitada para evitar que el nuevo presidente electo la suspenda para revisarla, como ya lo ha anunciado. Pero cabe preguntarse ¿Esta negociación afecta el diálogo en nuestro país? Aunque las posibles respuestas pueden ser meramente especulativas, hay quienes no tienen dudas de que nuestro país es un factor considerado en esas negociaciones.

También, en este lapso de tiempo que transcurre, ya el régimen debe saber que su esperado milagro de que los precios del petróleo suban, el próximo año, por encima de los 50 $/barril, es solo una esperanza lejana. Los indicadores apuntan a un promedio de 35 $/barril, cinco dólares por debajo del estimado presupuestario del gobierno para el próximo año. Pero otros indicadores macro económicos están, también lejos, de ser favorables para que el gobierno pueda mantener la frágil gobernabilidad con que, hasta ahora se ha mantenido, para el año 2017.

Esta inviabilidad económica, que debería ser visualizada en la mesa de diálogo, pronto se convertirá en la palanca de cambio para salir del gobierno. Pero la oposición democrática debe aprovechar inteligentemente estos vientos a favor.