¿Cómo ha actuado el TIAR en otros conflictos de la región?

A pesar de las denuncias de líderes políticos como Evo Morales, quien advertía la reincorporación al tratado para justificar una intervención de Estados Unidos, la verdad es que el mecanismo nunca se ha utilizado para aprobar acciones militares
Durante los últimos meses, el discurso de una posible intervención militar en el país ha cobrado fuerza ante la capacidad del gobierno de Nicolás Maduro para atornillarse en el poder. En este contexto, el presidente de la Asamblea Nacional y mandatario encargado, Juan Guaidó, anunció que se aprobará la reincorporación de Venezuela al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).
La propuesta de reincorporación fue manejada como un mecanismo que ayudará a “cesar la usurpación, solucionar la crisis y tener elecciones libres”, según palabras de Guaidó el pasado 7 de mayo.
Iniciamos el proceso de reincorporación de nuestro país al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

Seguimos construyendo las capacidades necesarias para cesar la usurpación, solucionar la crisis y tener elecciones libres. pic.twitter.com/KK46SSZsuv
— Juan Guaidó (@jguaido) May 7, 2019

En efecto, el TIAR se describe a sí mismo como un mecanismo de cooperación mutua entre países de la región. Entre sus objetivos y funciones, establece que debe ofrecer ayuda militar a un país que es atacado militarmente.
“Un ataque armado por cualquier Estado contra un País Americano, será considerado como un ataque contra todos los Países Americanos, y en consecuencia, cada una de las Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas”, reza el artículo 3.1 del tratado.
Por esta razón, la información se ha manejado como una posible alternativa para gestionar el ingreso de tropas norteamericanas a territorio venezolano, en conjunto con el artículo 187 de la Constitución, que en su 11º numeral autoriza el empleo de “misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país”.
Sin embargo, esta interpretación podría no ser la más acertada, pues en sus 72 años de existencia, nunca se ha utilizado para aprobar una intervención militar en uno de sus países firmantes.
Al respecto, el coordinador general de Avanzada Progresista (AP), Luis Augusto Romero, condenó este mecanismo, al considerarlo una “obsolescencia” que ya ha fallado al intentar aplicarse en pasados conflictos de la región.

El TIAR es una obsolescencia de la llamada "Guerra Fría", un tratado inútil que demostró su inoperancia a propósito de la Guerra de Las Malvinas. La grave situación del país nos exige responsabilidad y coherencia . El camino es la negociación con garantías.
— Luis Augusto Romero (@luisromeroc) July 8, 2019

Fue secundado por el presidente de AP, Henri Falcón, quien considera “irresponsable” la aprobación de la reincorporación al TIAR e insinúa que generan “falsas expectativas” con respecto a una hipotética intervención militar.

Es irresponsable la aprobación del #TIAR ¡Basta de generar falsas expectativas! pic.twitter.com/7O8gX9bYxO
— Henri Falcón (@HenriFalconLara) July 8, 2019

Ante estas críticas, conviene repasar cuál ha sido la influencia del TIAR en asuntos regionales del pasado, ya que sí se ha convocado en numerosas ocasiones.
Bloqueo a Cuba
Una de las primeras apariciones importantes de este mecanismo fue en el contexto de la crisis de los misiles, en Cuba. Los estados miembros reclamaron su aplicación contra Cuba para imponer sanciones en 1962, que secundaban a las ya impuestas por la Organización de los Estados Americanos (OEA) contra La Habana. Incluyó una prohibición para entregar armas al régimen de Fidel Castro.
Años después, en 1975, se volvió a invocar en torno a Cuba. Esta vez Colombia, Costa Rica y Venezuela solicitaron el levantamiento de las sanciones. Sin embargo, la petición fue infructuosa.
Argentina y la guerra de Las Malvinas
En 1982 el TIAR volvió a adquirir protagonismo. Esta vez durante la confrontación bélica entre Argentina y Reino Unido por el territorio de Las Malvinas.
El canciller argentino Nicanor Costa Méndez convocó el TIAR para reclamar ayuda durante el desarrollo del conflicto en las islas Malvinas. Específicamente solicitaba la aplicación del artículo 8, que establece que los firmantes deben tomar represalias económicas o diplomáticas conjuntas contra el país agresor, siempre que apruebe la mayoría.
En aquella oportuidad, la Asamblea aprobó la aplicación del TIAR por 17 votos a favor y cuatro abstenciones. Pero el secretario de Estado de los Estados Unidos, Alexander Haig, faltó a la última sesión y puso en duda el éxito de la solicitud.
Finalmente, Estados Unidos decidió apoyar a Reino Unido en vez de Argentina, cumpliendo así con sus compromisos como miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Las autoridades norteamericanas alegaron que Argentina inició la agresión que originó el conflicto armado. Sin embargo, en la región se le consideró una traición al tratado y el TIAR perdió legitimidad.
Nuevamente Argentina solicitó la aplicación del tratado. Y aún con la abstención de Estados Unidos, Chile, Colombia y Trinidad y Tobago, fue aprobada. No obstante, el país norteamericano mantuvo su apoyo a Reino Unido y el mecanismo latinoamericano no tuvo efecto práctico.
Ataque a las Torres Gemelas
En el año 2001 Estados Unidos intentó solicitar ayuda a países de la región tras sufrir el ataque terrorista a las Torres Gemelas, en Nueva York.
La petición intentaba reclutar países para conseguir apoyo militar. Sin embargo, la solicitud falló en conseguir aprobación.
Desprestigio
A raíz del progreso poco fructífero que el TIAR desarrolló con el pasar del tiempo, diversos miembros decidieron abandonar el tratado. Entre ellos figuran Ecuador, Bolivia, Nicaragua, México y Venezuela, que ahora se reincorporó.
Aún se mantienen como miembros Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Trinidad y Tobago y Bahamas.
Algunas figuras políticas de peso se han expresado en torno a este tratado y la aplicación que quiere darle la oposición venezolana. El presidente de Bolivia y aliado de Nicolás Maduro, Evo Morales, denunció que el retorno al TIAR busca una “justificación para forzar una intervención militar”.

La derecha venezolana busca el retorno al TIAR como justificación desesperada para forzar una intervención militar contra su propio pueblo. #EEUU, que negó ese tratado cuando #Argentina invocó su defensa en el conflicto de Las Malvinas, no tiene moral para aplicarlo en #Venezuela
— Evo Morales Ayma (@evoespueblo) May 14, 2019

Sin embargo, la historia demuestra que la movilización de fuerzas militares, aún con el uso del TIAR, no es una alternativa que se maneje a la ligera.
En este sentido, el diputado Williams Dávila, miembro de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional, ya había explicado que la intención de la reincorporación de Venezuela al tratado no perseguía como fin último una intervención militar.
“No es una autorización automática de una intervención militar, porque el TIAR no fue creado con esa intención, sino con la de preservar la paz en la región y establecer un sistema de seguridad de defensa hemisférica”, explicaba.
Por los momentos, Guaidó solo anunció que se aprobará la reincorporación de Venezuela en el TIAR. Las consecuencias que esta acción genere aún están por verse.