Aragua en Red propone la negociación política para lograr un gobierno de transición democrática

¿Qué proponen ustedes?

Es la preguntan que muchos hacen a los integrantes de Aragua en Red, pero, sin duda alguna, es la pregunta obligada de muchos compatriotas ante la angustiosa situación que diariamente deben vivir a los que desde hace mucho tiempo, como sociedad civil, nos involucramos en el quehacer político nacional y regional para ayudar y lograr el cambio del modelo político fracasado que solo puede mostrar la ruina económica y social en la que se ha sumido al país.

La respuesta, que luce obvia: “cambiar al gobierno para cambiar el modelo político”, la cual es más fácil visualizarla que implementarla, especialmente en las actuales condiciones en que los partidos político de la oposición aún continúan enfrentando sus diferencias y visiones del futuro del país y no se ponen de acuerdo en lo esencial: trazar una estrategia unitaria para lograr el cambio del gobierno.

El hecho de que tengan la mayoría calificada en la Asamblea Nacional y la grave crisis económica producida por el régimen, parecieran oportunidades que pueden utilizar para aglutinar a las mayorías descontentas y conducirlas en la realización de acciones eficaces para presionar al gobierno, conjuntamente con la comunidad internacional, a sentarse en una mesa de negociaciones - sí, otra vez- para lograr un gobierno de transición democrática.

Desde Aragua en Red pensamos que este es un Estado fallido y como país, en las actuales circunstancias, completamente inviable y, cada día que pasa, se pone peor por las razones que ya conocemos. Proponemos que desde las diferentes agrupaciones que conforman la sociedad civil organizada, con una estrategia unitaria, se debe propiciar la negociación política para lograr un gobierno de transición democrática presidido por una personalidad independiente para cumplir una agenda consensuada y comenzar a estabilizar y mejorar la economía, rescatar la confianza en las instituciones, especialmente en las áreas de seguridad jurídica, ciudadana y ambiental, garantizar condiciones electorales para una elecciones libres, justas y transparentes, entre otras acciones prioritaria y convocar una asamblea nacional constituyente para refundar el Estado, rescatar el estado de derecho y redactar una nueva Constitución.

Si esto no fuese posible, la sociedad civil puede asumir la convocatoria, de acuerdo a lo previsto en la actual Constitución,  de la mencionada asamblea nacional constituyente con una base comicial que garantice la presencia de todos  incluyendo por supuesto a sectores oficialistas, con garantías para la representación proporcional de los participantes y una vez electa y en funciones,  designar un gobierno de transición consensuado que se aboque a darle respuesta a la crisis económica, rescatar el estado de derecho y garantizar las libertades individuales actualmente conculcadas por el régimen gobernante, además de redactar una nueva Constitución.

Ambas propuestas suponen acuerdos aceptables y practicables tanto para los que actualmente detentan el poder, garantizándoles sus derechos individuales y políticos, como para las oposiciones en la conformación de ese gobierno de transición democrática.

La sociedad civil organizada, por vía de la presión ciudadana, y la Asamblea Nacional utilizado su facultades constitucionales pueden generar la suficiente presión nacional e internacional para lograr la negociación y el gobierno de transición democrática.