Declaración de la Junta Directiva de la Asociación de Profesores de la UCV

Yo no vi las casas, ni vi las ruinas. Yo vi las llagas de los hombres.

Se están derrumbando las casas como el país en que vivimos

No es posible soportar más.

A este  país se lo han cogido cuatro bárbaros,

Veinte bárbaros, a punta de lanza y látigo.

Se necesita no ser hombre, estar castrado como los bueyes

Para quedarse callado, resignado, conforme,

Como si uno estuviera de acuerdo. Como si uno fuera cómplice!”.

Miguel Otero Silva: Casas Muertas

 Conscientes de nuestra responsabilidad histórica, la Asociación de Profesores de la UCV,  como institución representativa del  profesorado de nuestra universidad ha  denunciado el reiterado desconocimiento de la Constitución, la ruptura del hilo constitucional y el deterioro creciente de las condiciones de vida y trabajo de todos los ciudadanos.

Quienes dirigen una nación son responsables del futuro de ella y el de sus habitantes y, en la actualidad, la totalidad del cuerpo docente forma parte de esa franja de la pobreza que hoy constituye más del 90% de la población.

En circunstancias normales, la tragedia que hoy padecemos, producto de las erradas políticas gubernamentales tendría solución dentro de los cauces establecidos en la Constitución, a saber, el referéndum revocatorio del mandato Presidencial y la elección para cambio de gobierno, pautada para el último mes de cada periodo constitucional. Desafortunadamente, tales salidas fueron impedidas a través de diversos subterfugios, complicidades institucionales   y en abierta violación a la Constitución.

Con excepción de quienes detentan el poder y sus allegados, la totalidad de los ciudadanos hemos visto afectada nuestra capacidad para adquirir la canasta alimentaria, soportamos el deterioro de todos los servicios básicos: agua, luz, gas, transporte y el incremento incesante de los precios.

Cual delincuencia organizada, el gobierno nacional pulverizó las prestaciones sociales acumuladas como consecuencia de la reconversión monetaria, dejo sin ahorros a la inmensa mayoría de la nación, acabó con el ahorro y desapareció  la inmensa  deuda social que tiene con los trabajadores.

Los derechos laborales, establecidos en la Constitución, han desaparecido y la contratación colectiva abiertamente desconocida. Derechos surgidos de la lucha de los pueblos y no dádivas concedidas a los mismos. El derecho al trabajo, al estudio y a la recreación, como conquista social, se encuentra íntimamente vinculada al Primero de Mayo, día internacional del trabajador. Conquistas que han implicado sangre, sudor y lágrimas.

Restablecer nuestros derechos es una tarea de primer orden pues solo así recuperaremos condiciones de vida digna. Ello solo será posible si entendemos que toda conquista social es un hecho político y no solo una conquista laboral-reivindicativa. La ruina que hoy padecemos está en la génesis de un proyecto denominado el Socialismo del Siglo XXI. Proyecto autoritario que desprecia los acuerdos como instrumento de negociación para la solución de conflictos y desconoce   el dialogo social como instrumento aprobado por la Organización Internacional el Trabajo (OIT).

La vida, como derecho fundamental, hoy está sometida a toda clase de peligros que van desde la imposibilidad de acceder a la canasta alimentaria, pasando por la inseguridad, la destrucción del sistema nacional de salud, la desaparición del agua potable, la carencia de medicamentos, la ausencia de gas y el estado de incertidumbre, angustia, depresión y rabia que vive la población.

Los profesores universitarios hemos sido arruinados, nuestros derechos desconocidos. Hoy nos toca resistir y negarnos a aceptar, como un hecho natural, ver morir a profesores y sus familiares pues la cobertura de HCM que ofrece el estado apenas asciende a 4.000 bolívares y no hay institución privada de salud a la cual acceder con ese monto. La consecuencia es el ruleteo de clínica en clínica para encontrar la muerte en un hospital público por falta de insumos para el tratamiento y los esfuerzos del gremio por aumentar la cobertura chocan contra la inflación y resultan insuficientes.

Nuestro sistema de seguridad social sobrevive a duras penas, gracias a la acertada política de inversión del IPP, pues los montos asignados por el Estado ni siquiera alcanzan para pagar los salarios de nuestro personal. Hoy comenzamos el año con nuevas renuncias y diversos cargos vacantes como consecuencia de la situación país. Seguramente situación similar vivirá la universidad.

Ante esta realidad, como institución nacida una vez derrocada la dictadura de Marcos Pérez Jiménez,

ACUERDA

1)      Defender la Constitución Nacional y promover el retorno a la democracia.

2)      Respaldar a la Asamblea Nacional como única institución surgida de la voluntad popular.

3)      Ratificar su desconocimiento al fraude llevado a cabo el 20 de mayo de 2018 y, por ende, respaldar la solicitud hecha al ciudadano Nicolás Maduro para que se abstenga de juramentarse como Presidente de la República para un nuevo periodo, so pena de convertirse en usurpador del cargo que actualmente ocupa.

4)      Exhortar a las instituciones de la sociedad civil a fijar posición ante esta situación y en particular a las otras Asociaciones de Profesores y nuestra Federación.

5)      Reconocer el pronunciamiento de las Cátedras de Derecho Constitucional de la UCV al denunciar que el 10 de enero del 2019 el despotismo apunta a la disolución de la República, así como también el pronunciamiento de las academias.

6)      Invitar a las diversas instancias del Cogobierno Universitario y con especial relevancia al Consejo Universitario de la UCV a pronunciarse y, asumir como papel de trabajo para la discusión la opinión de las instituciones  antes mencionadas.

7)      Exhortar a la ciudadanía a organizarse para la defensa de la Constitución en el marco de lo establecido en el artículo 333.

8)      Promover, dentro del marco del derecho, la conformación de un Gobierno de transición, integrado bajo el concepto de la diversidad democrática existente en el país y la unidad superior de todos los venezolanos.

9)      Convocar a un paro de actividades los días 10 y 11 de enero como expresión de rechazo a la dictadura y por el recate de la democracia y los derechos constitucionales.