Denuncian que medidas de Maduro devastan comercios

Devastación en los comercios genera el Plan Económico del Gobierno, así lo alertó la presidenta de Consecomercio, María Carolina Uzcátegui durante el foro: “Medidas económicas y sus consecuencias”, que se llevó a cabo ayer en un reconocido hotel capitalino, en el que también intervinieron el economista Rodrigo Cabeza y el abogado León Arismendi.
“Estamos viviendo en este momento lo que yo llamo un proceso casi que de devastación del comercio. Suena muy duro, pero es que no se ha superado la caída sostenida que hemos tenido en los últimos cinco años de más del 25% anual de deterioro del proceso comercial en el país”, señaló Uzcátegui.

Sostuvo que las medidas han logrado un efecto totalmente contrario a lo que el Gobierno ha anunciado, cada vez traen mayor número de cierre de negocios, descapitalización, detenciones arbitrarias del personal de supermercados, quienes no tienen la culpa de tener los anaqueles vacíos por falta de una producción normal de artículos tanto de origen primario, como de los procesos industriales como tal.

“Hoy vemos a un país colapsado por no solo la falta de combustible, sino también por el nuevo mecanismo para el cobro de la gasolina que paraliza a Venezuela”, afirmó.

Indicó que el transporte de alimentos también está paralizado porque no hay cómo trasladarlos a ninguna parte del país, sostuvo Uzátegui.

“El poder adquisitivo del venezolano se ha pulverizado, la caída de las ventas en el sector comercio oscila entre 60% en el rubro de alimentos, la mayoría de las personas está usando entre el 90 y 95% de sus ingresos solo para comer”, dijo la representante del comercio.

Afirmó que no se puede contabilizar aún la cifra de los comercios que han cerrado sus puertas, pues están en “proceso de devastación” y no pueden asomar datos precisos todavía.

“Cerca del 40% de los establecimientos han cerrado en tres modalidades, cierre definitivo, cierre temporal indefinido y otros que presentan enormes letreros en los negocios que dicen liquidación total”, advirtió Uzcátegui.

Estabilización macroeconómica

El economista Rodrigo Cabezas aseveró que existe un dogmatismo estéril en el programa económico del Gobierno, por lo que manifestó que es necesaria la ruta de estabilización macroeconómica, según se lo propuso al Ejecutivo hace más de un año, y que al parecer, “fue engavetado”.

“La nación reclama del Gobierno un Plan de Estabilización Macroeconómica para derrotar la hiperinflación y sin un programa monetario no se puede hacer”, manifestó Cabeza.

También es partidario de independizarse del petróleo, pero además plantea que se recupere la industria petrolera, que se supere el bloqueo económico de Estados Unidos y de la Unión Europea.

Otro de los escenarios que planteó el ex ministro de Finanzas para enfrentar -a su juicio- la recesión económica más prolongada de Venezuela es volver a crecer, bajar la inflación y la tasa de desempleo.

“Eso es un programa que va a tocar hacerlo porque tiene que responder otras incógnitas sobre todo la del financiamiento, pero es un proyecto necesario y el otro es el plan petrolero porque tenemos que volver a producir”, explicó.

En opinión del profesor de economía de la Universidad del Zulia (LUZ) hay que recurrir a la inversión, y si eres un “dogmático” allí no entra un dólar del sector privado, se tiene que construir un ganar ganar con ellos, expuso Cabezas.

Pensiones

Por su parte, el abogado, León Arismendi analizó las repercusiones que tienen las medidas en el mundo laboral, específicamente las referidas al sistema de pensiones en Venezuela.

Al respecto recordó que antes del gobierno de Hugo Chávez se introdujo en el extinto Congreso una reforma al sistema de pensiones, el cual se cambió por uno costosísimo.

El experto laboral argumentó que este nuevo sistema de reparto de pensiones hayan cotizado o no en el IVSS, es otro problema que afecta la economía, y que representa erogación presupuestaria del Estado.

“Aquí se comenzó a repartir real para hacer más dependiente al venezolano del Estado, sin tomar en cuenta de dónde saldría el financiamiento”, criticó el profesor universitario.

Agregó que trabajar en Venezuela es una calamidad porque se ha destruido el proceso laboral con la caída del salario a menos de un dólar. Venezuela, Cuba y Nicaragua ganan menos de 100 dólares, dijo.