Gustavo Tarre: La OEA no podía mantener al representante de la “dictadura usurpadora”

 El representante de Guaidó ante la OEA, Gustavo Tarre Briceño, participó por primera vez en una sesión del organismo y lo hizo para recordar “el fraude electoral” del 20 de mayo y la ilegitimidad del representante de Nicolás Maduro.

“Los principales partidos de oposición fueron excluidos; los más destacados líderes que adversan al dictador fueron inhabilitados o presos; y el dinero público de los programas sociales fue utilizado descaradamente para comprar votos. Hay que recordar además que este fraude fue denunciado… el año pasado por la Asamblea General de esta organización”.

Sobre la decisión tomada por el organismo, agregó: “Antes ocho o diez votos podían más que 18. Invito a reflexionar a todos aquellos que consideran que la mayoría de 18 votos es una mayoría precaria (…) El 9 de abril adelantaron que la institucionalidad se habría resquebrajado con esta decisión. Yo me pregunto si la perdida del alma no se hubiese producido de haberse mantenido en este Consejo al representante de una dictadura usurpadora, que ha violado sistemáticamente las disposiciones esenciales de la Carta Democrática aprobada por la OEA en 2001”.

Tarre también agregó que “así como en esta silla cesó la usurpación, este plan (Plan País) se pondrá en marcha cuando cese la usurpación en la silla presidencial en Venezuela”

“Queremos que nuestra presencia en la OEA sea un recurso para el gobierno nacional de acceder a recursos, cooperación y tecnologías”, señaló.

Tarre enfatizó: “La economía venezolana no sufre un desequilibrio por “sobrecalentamiento”, más bien padece una catástrofe productiva. Por eso el sesgo del programa de políticas económicas es expansivo. El Plan País no plantea un ajuste fiscal draconiano en las primeras de cambio y mucho menos un programa económico contractivo (…) La economía venezolana ha girado entorno al petróleo y actualmente ha disminuido su exportación de los barriles debido a una “mala gerencia y de una corrupción””.

“En Venezuela no hubo un terremoto ni una guerra y los niveles de destrucción no pueden ser comparados con los países donde se presentaron esas catástrofes o esas guerras”, argumentó el enviado de la AN.