Iván Duque gana con amplia ventaja la presidencia de Colombia

Iván Duque encarna las ideas del expresidente y ahora senador Álvaro Uribe, al que llama “presidente eterno”, y cuyas ideas siguen vivas ocho años después de dejar el palacio presidencial: mano dura contra los rebeldes, inversión privada y valores tradicionales

El candidato del partido Centro Democrático, Iván Duque, ganó en segunda vuelta las elecciones presidenciales de Colombia con más de tres millones de votos de ventaja sobre su principal contendor Gustavo Petro, del movimiento Colombia Humana.

Con el 97% de las mesas escrutadas y 10.077.906 votos, el candidato del Centro Democrático ganó las elecciones presidenciales frente a los 7.971.459 logrados por Gustavo Petro.

El voto en blanco se ubicó en el 4% con 802.248 votos.

Junto con Duque, asume como vicepresidente Marta Lucía Ramirez, un hecho histórico para Colombia pues es la primera vez que una mujer llega a este cargo.

Los primeros asuntos que tendrá que tratar Iván Duque como presidente electo serán los acuerdos de paz con las FARC a los que propuso hacerle cambios, la continuación o no de los diálogos con el ELN, la consulta anticorrupción que se llevará a cabo durante su mandato y una reforma a la justicia que fue uno de los temas bandera de su campaña.

Sin embargo, lo logrado por su contendor Gustavo Petro también le deja un mensaje claro a Iván Duque, y es que un amplio sector del país reclama reformas para disminuir la desigualdad, luchar contra la corrupción y el clientelismo, el cuidado del medio ambiente y el reconocimiento pleno de los derechos de las minorías.

Otro de los retos del presidente electo será demostrar su independencia frente a Álvaro Uribe, vínculo que le valió bastantes críticas por parte de sus contendores de campaña y de un amplio sector de la ciudadanía.

Duque recibe un Congreso donde la bancada de su partido Centro Democrático es la más numerosa con 19 curules, pero además cuenta con el respaldo de los liberales, conservadores, el Partido de la U, y Cambio Radical, lo que le da un margen de maniobra bastante amplio para gobernar.

Sin embargo, lo anterior no es visto con buenos ojos por parte de varios analistas puesto que se estaría concentrando el poder en dos de los tres poderes.

Iván Duque se posesionará el próximo 7 de agosto, seis días después de celebrar su cumpleaños número 42, convirtiéndose en uno de los presidentes más jóvenes que ha tenido el país.

¿A quién representa el nuevo Presidente?

El próximo 1 de agosto cumplirá 42 años. Será el presidente más joven en la historia moderna de Colombia y, como discípulo de Álvaro Uribe, su llegada a la Casa de Nariño significa la llegada al poder de la derecha y de quienes se han opuesto a los acuerdos de paz firmados por el gobierno de Juan Manuel Santos con la hoy desmovilizada guerrilla de las FARC.

Abogado con maestría en economía y corta experiencia política, Duque representa para muchos a la mitad de esa Colombia “indignada” por las “concesiones” que se le dieron a las FARC a cambio de transformarse en partido tras medio siglo de guerra. Por eso promete realizar “modificaciones estructurales” al Acuerdo de Paz de 2016, que desarmó a unos 7.000 combatientes, aunque ha dicho que eso no significa volverlos “trizas”.

“Queremos que quienes han cometido crímenes de lesa humanidad tengan sanciones proporcionales que sean incompatibles con la representación política”, ha dicho. Lo convenido en La Habana estipula que los jefes exguerrilleros reciban penas alternativas de prisión si confiesan crímenes y reparan a los millones de víctimas de un conflicto en el que también participaron paramilitares de ultraderecha y agentes del Estado.

Duque también es vocero de  colombianos temerosos de que el país siga el rumbo que lastró económicamente a Venezuela, lo que ocurriría, asegura, si gana Petro. Al  mandatario venezolano Nicolás Maduro lo llama “dictador” y “genocida”.

De hecho, ese fue uno de los caballos de batalla durante todo el proceso electoral, que aunque fue rebatido por su rival, quien no dudó en calificarlo como una estrategia de difundir miedo, caló en gran parte de la ciudadanía.

Sobre todo, Iván Duque encarna las ideas del expresidente y ahora senador Álvaro Uribe, al que llama “presidente eterno”, y cuyas ideas siguen vivas ocho años después de dejar el palacio presidencial: mano dura contra los rebeldes, inversión privada y valores tradicionales.

Ese poder de Uribe, que se conserva pese a decenas de investigaciones en contra, es su mayor reto en caso de llegar a gobernar. Dentro de su partido, el Centro Democrático, afirman que Duque “le debe” todo al ahora senador; en la oposición señalan que será un “títere” del exmandatario.

Con información de El Espectador