La Iglesia católica venezolana considera ilegítimo el nuevo mandato de Maduro

El cardenal Baltazar Porras, junto a los monseñores Raúl Biord y Freddy Fuenmayor

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) fijó hoy su posición frente al nuevo período de seis años que jurará mañana el jefe del Estado, Nicolás Maduro, y señaló que esta pretensión es “ilegítima por su origen”.

“La pretensión de iniciar un nuevo período presidencial el 10 de enero de 2019 es ilegítima por su origen, y abre una puerta al desconocimiento del Gobierno porque carece de sustento democrático en la justicia y en el derecho”, dice la exhortación de los obispos.

La Iglesia católica venezolana dice que el país vive “un régimen de facto, sin respeto a las garantías previstas en la Constitución y en los más altos principios de dignidad del pueblo”

Los representantes de la Conferencia Episcopal Venezolana urgen asumir el clamor popular de un cambio, de una  concertación para una transición que es esperada y buscada por la inmensa mayoría de los venezolanos.

En la exhortación leída por el cardenal Baltazar Porras, acompañado de los monseñores Raúl Biord y Freddy Fuenmayor, los obispos de Venezuela reiteraron que “como pastores, tenemos la obligación de preguntarnos por el sentido ético de la gravísima situación que estamos viviendo”.

Agrega la exhortación que “es un pecado querer mantener a toda costa el poder (…) Reiteramos que la convocatoria del 20 de mayo fue ilegítima, como lo es la Asamblea Nacional Constituyente”.

Expresan los representantes de la Iglesia católica que en Venezuela “vivimos un régimen de facto, sin respetar las garantías prevista en la Constitución y en los más altos principios de dignidad del pueblo”.

Recalcan que los venezolanos no podemos ser simples espectadores de lo que sucede en el país, “pues somos ciudadanos, actores de primer orden”.

Por lo tanto, expresaron su compromiso a seguir ayudando a la supervivencia, tanto de los más débiles y desprotegidos dentro del país como de los que han emigrado. “Nos comprometemos a continuar trabajando en la defensa y promoción de los derechos humanos, a seguir desarrollando programas de formación y organización que permiten la recuperación de la institucionalidad democrática, y ?
a seguir desarrollando programas de formación y organización que permiten la recuperación de la institucionalidad democrática”, enfatizaron.

Además, agradecieron a las Iglesias y Gobiernos de diversos países su solidaridad y su atención a los compatriotas que han tenido que dejar el país.

No existe un régimen democrático

Tras la lectura del documento, monseñor Baltazar Porras dijo a periodistas que no corresponde a la iglesia “reconocer o no reconocer, pero que sí está claro “que no están dadas las condiciones” para decir que en Venezuela existe “un régimen democrático”.

Indicó que tampoco les compete apoyar, o no, las protestas antigubernamentales que se puedan realizar en el país, pese a que exigió respeto a la ciudadanía “y que no sea con la violencia, la represión y con la cárcel como se les impida expresar sus necesidades y pedimentos”.

En días recientes, la Iglesia venezolana había alertado que “todas las dudas” enmarcan la jura de Maduro y que el nuevo mandato de éste “se ha hecho ilegítimo y moralmente inaceptable”, tras haber causado “un deterioro humano y social en la población”.

La Iglesia católica venezolana ha mantenido tensas relaciones con el Gobierno chavista casi desde su instalación, en 1999, y ha sido considerada por la Administración de Nicolás Maduro como un agente político que apuesta a la desestabilización de Venezuela.