Lo que reveló la marcha de la salud en Aragua

Los gremios de la salud convocaron a la “Marcha por la vida, la salud y la dignidad en el trabajo” para ayer jueves 19 de julio. Una nutrida manifestación pacífica integrada por los trabajadores de la salud, encabezados por las valientes enfermeras, los universitarios, integrantes de Corpoelec, transportistas y vecinos comenzó a caminar por la Av. Las Delicias rumbo a la gobernación del Estado, para entregar un documento con la caracterización del problema y las peticiones para solucionarlos. Los sueldos miserables de todos los trabajadores del país que generan hambre y desnutrición, la falta de medicinas e insumos en los centros asistenciales, la llamada “Crisis Humanitaria Compleja o Grave”, además de lo que padecemos todos los venezolanos: esta hiperinflación, la inseguridad dueña de las calles, y pare de contar. Nada nuevo.

A las pocas cuadras, un piquete de la policía impidió el paso argumentando que no estaba “permisada” por las autoridades, que no permitirían el paso a la gobernación porque era “zona de seguridad”. Solo permitieron una comisión que llevaría el texto a la gobernación, que ya esta estaba previamente escogida. Los recibió el subsecretario de gobierno. Este escuchó los planteamientos y solicitó, por enésima vez, y por escrito, las peticiones de cada gremio, para presentárselas al gobernador, con la finalidad de este presentarlas ante el gobierno nacional. Así lo escuchamos de los representantes gremiales.

Sobre lo anterior podremos señalar que parece que no se han leído la Constitución, pues esta permite el libre tránsito y la libertad para la protesta pacífica. Que el viejo edificio de Corpoindustria sea zona de seguridad es una arbitrariedad más. Los aragüeños hemos crecido conviviendo con militares sin  ningún tipo de exclusión. El que fueron recibidos por un funcionario de tercer escalón muestra el poco interés del gobierno por atender los problemas de la gente. La lógica dice que mientras más alto cargo de quien atiende la demanda, más interés, mientras sea de menor rango, menor es la disposición. La solicitud de las peticiones de cada gremio solo muestra que desconocen el problema o la intención es diluir, dejar pasar el tiempo, correr la arruga, o lo que en criollo llamamos “marear” a los trabajadores que protestamos.

El que se convirtieron en tramitadores ante el gobierno nacional, solo deja en evidencia la inutilidad del centralismo, y en un verdadero atraso después que Aragua fue pionero en la descentralización de la salud. En resumen, la marcha dejó al descubierto el desinterés y el  desconocimiento gubernamental de la salud de los aragüeños. Quedaron al descubierto delante de todos. Que se sepa la verdad es un éxito de la marcha. 

Sabemos que hacia el futuro tratarán de distraer, como cuando entregaron cajas clap en medio de una protesta de enfermeras, o pagar un bono retrasado, para callar la queja laboral, o de entregar equipos a profesionales para que no salgan a protestar, o harán intentos de crear potes de humo, que buscarán sembrar armas o bombas o involucrar a líderes de esta lucha en hechos irregulares, pero aquí todos nos conocemos, todos saben quien es violento y quien no.

Es bueno que se sepa que los ciudadanos tenemos la determinación de producir un cambio de este desastre que hoy todos padecemos. Que seguiremos luchando pacíficamente para mejorar la situación desesperante que vivimos todos, en particular los más humildes, los enfermos sin atención gubernamental, los abandonados, los desasistidos, el pueblo mismo, de quienes tanto habla el gobierno, pero nada hace. Si no lo creen vean el crecimiento de la protesta popular, en sectores antes impensados, la gente reclamando sus derechos, todos graduándonos de ciudadanos y libertadores.