#loquequepaquesesepa Nov. 07

#loquequepaquesesepa

¿Piensas migrar? ¿O ya estás en la aventura? Te invito a leer las siguientes reflexiones:

“Con generosas palabras que agradezco, un colega me pide pistas para migrar. Aun cuando tuve la percepción de que me ocurriría lo que finalmente me paso,  no soy el mejor ejemplo para ello. Solo diré que siempre pensé en Bogotá como mi destino. Sin embargo, los 15 meses transcurridos en Colombia algo me han enseñado. Lo primero que la migración, como la retirada, para que sea lo más exitosa posible debe ser estudiada. Si es al garete, liquidado estas. Eso implica evaluar no solo el país de destino, sino también la ciudad. Su clima; su número de habitantes. Las posibilidades de ejercer mis habilidades. Obsérvese al respecto que no menciono la profesión. Y no lo hago adrede. Esta solo se podrá ejercer previa convalidación que, en algunos casos puede implicar estudio y que siempre será cercano a un año o más, en el caso de Colombia. Lo segundo es saber que el país destino es distinto al nuestro. Sus leyes y costumbres no son las que conocemos y a ellas debemos adaptarnos, compartiendo sin imposición las nuestras. Lo que en Venezuela sabemos que es, fuera de ella no necesariamente lo será. Lo tercero es que, al no valer nada el bolívar por efecto de la inflación, la venta de los activos en el país nada sumara al viaje. Nada. Se ira en poco tiempo. A esas tres cosas cuando menos se enfrenta quien decide migrar. Migrar es una decisión difícil, riesgosa y personal”.

Si conocidas ellas decide hacerlo, bienvenido al mundo de la aventura.

Gonzalo Oliveros Navarro.