Puestos a pedir

el municipio estuviese dotado de una policía local, con obligaciones muy definidas en cuanto a velar por el cumplimiento del ordenamiento del tránsito automotor, la regulación del comercio de calle, la disuasión y control del delito menor y el apoyo al ciudadano en sus necesidades de intermediación ante conflictos vecinales, unido a la disposición tácita de no tener como obligación la de intervenir en conflictos de orden político. Esto de seguro contribuiría a una interacción y aceptación por parte de las comunidades de  las cuales hoy carecen los cuerpos policiales.