Si se concreta la ANC la gobernabilidad del país estará comprometida

Perspectivas políticas para el 31 de julio

A la fecha de hoy es indudable que ni el gobierno ni la oposición tienen la más minima intención de transarse en su accionar político previsto para las próximos días. La oposición en mantenerse en la calle hasta lograr su primer compromiso adquirido en la consulta popular del 16J de negar la fraudulenta convocatoria constituyente propuesta por el gobierno y este en imponerla como sea. Como el gobierno es el que tiene la capacidad de continuar con la convocatoria o anularla nos referiremos a esta posibilidad primeramente:

El primer escenario es el que aspira la oposición, que es que se anule la convocatoria constituyente y, en ese caso, el lunes 31 amaneceríamos con el mismo gobierno en la situación de abril con las setencias 155 y 156 violatorias de la Constitución que originaron las protestas opositoras.

El segundo escenario es que, efectivamente, se realice la elección de los constituyentistas y se instale la ANC el 31J. Esta situación conlleva lo siguiente:

  1. La ANC tiene fallas de origen en cuanto a la legalidad y legitimidad de la mismo por la forma fraudulenta con que se realizo todo el proceso que ya ha sido ampliamente explicado por voces jurídicamente calificadas. Asi mismo, la comunidad internacional además de hacer estas mismas observaciones no está dispuesta a reconocerla como un poder légitimo de nuestro país ante ella.
  2. El gobierno actual, al reconocer la instalación de la ANC, tambien quedaría ilegitimado ante la comunidad internacional por lo que sus actuaciones internacionales se verían seriamente afectadas en cuanto a su credibilidad y responsabilidad;
  3. Al posesionarse oficialmente la ANC, esta se convierte automaticamente en un suprapoder – según la versión del régimen patrocinante por su carácter originario- en consecuencia se convierte en un nuevo gobierno de facto, donde los poderes constituidos, incluyendo el actual gobierno en ejercicio, pasan ha ser subordinados a su autoridad, sin olvidar que la ANC puede en cualquier momento ordenar su disolución;
  4. En concordancia con el punto anterior es previsible que se comienze a generar un problema de gobernabilidad, de competencias y de responsabilidades tanto en el ámbito nacional como internacional. En todo caso, el gobierno actual no podrá tomar medidas especiales que afecten al Estado sin consultarlo previamente a la ANC. ¿Por cuánto tiempo se puede mantener esta situación?
  5. La Fuerza Armada Nacional también quedaría en un limbo jurídico en cuanto a quien obedecer ¿A su actual comandante en jefe o al presidente de la ANC?. Si esta última decide disolver el gobierno sin el consentimiento del actual presidente ¿De que lado se colocaran?

Por otra parte, la actual Asamblea Nacional sí está reconocida por la comunidad internacional y diferentes organizaciones a las que el país está suscrito, sin embargo muchos candidatos a la ANC han manifestado que hay que disolverla una vez se instale la ANC ¿Le convendría, al menos en la primeras de cambio, disolver a la AN?

En conclusión, es previsible que las próximas semanas, en caso de que efectivamente se instale la ANC, la actual crisis de gobernanza y gobernabilidad se agrave y finalmente el pueblo pueda comprobar que sus problemas económicos, de escasez de alimentos y medicinas, etc., no van a ser resueltos por esa ANC.

“Ahora viene una etapa más exigente: combinar el coraje y firmeza de la movilización pacífica  con la sensatez para reunificar democrá­ticamente la diversidad y construir un país sin pobreza, con reconocimiento  y convivencia pacífica.” (Luis Ugalde, SJ)