Unidad nacional por un cambio de rumbo

Al arribar al 11º aniversario de la fundación de Vanguardia Popular (VP) como partido político, saludamos al pueblo venezolano que hoy sufre los rigores de la más terrible crisis de nuestra historia contemporánea: a los trabajadores cuyos sueldos, ahorros y prestaciones sociales han sido pulverizados por la hiperinflación y la depresión económica; a las valientes y laboriosas mujeres que todos los días lidian con las colas para procurar el pan de sus hijos en medio de la más pavorosa escasez y carestía de los productos de la dieta básica; a nuestra aguerrida juventud que resiste estoicamente el deterioro creciente de la educación y la falta de oportunidades para el estudio y el trabajo; a los cientos de miles de compatriotas que han emigrado del país ante el caos, la inseguridad, el hambre y la ausencia de un futuro promisor; a los enfermos crónicos y demás venezolanos que peregrinan todos los días entre farmacias y hospitales en busca de medicinas y atención médica; a los profesionales y técnicos que en las peores condiciones y con míseros sueldos hacen esfuerzos sobrehumanos para realizar sus labores; a los productores del campo y la ciudad que bajo las más adversas condiciones perseveran en el empeño por generar bienes y servicios para el consumo de la nación; a los representantes de las distintas iglesias y comunidades religiosas; a los integrantes de la Fuerza Armada Nacional de espíritu patriótico y vocación democrática. A todos vaya un abrazo fraternal y solidario, una palabra de aliento y esperanza, junto a la renovación de nuestro compromiso por contribuir a encontrar una salida a la dramática situación que nos hunde en la pobreza y la desesperanza.

Contagiados del fervor patriótico, el espíritu democrático y el compromiso social que impregnaron el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela el pasado martes 6 de marzo, bajo la convocatoria de los gremios, sindicatos y organizaciones de la sociedad civil, para materializar el primer gran paso en el proceso de articulación de la UNIDAD NACIONAL por todos reclamada. Animados, asimismo, por el eco de su Proclama, de sus consignas e himnos que encontraron resonancia y concreción dos días después, el jueves 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, cuando nos volvimos a reunir las fuerzas vivas de la Nación, esta vez bajo el auspicio de los partidos políticos, para dar un segundo y decisivo paso en el camino señalado, hoy queremos hacer bueno el lema que nos convocó en ambas ocasiones: VENEZUELA UNIDA NO SE RINDE. ES HORA DE CAMBIAR.

La situación se ha hecho inviable e insostenible bajo la égida de la boliburguesía depredadora y parasitaria representada por Maduro. A su amparo el país ha sido saqueado por la corrupción, el despilfarro y la ineficiencia hasta convertirlo en ruina y destrucción. La soberanía nacional ha sido entregada a intereses foráneos, las libertades democráticas han sido conculcadas y ha sido condenada a la pobreza, el hambre, la miseria, las enfermedades y la inseguridad la inmensa mayoría de nuestro pueblo. En tal contexto, y para asegurarse su continuidad en el poder, han sido convocadas unas elecciones fraudulentas, sin reglas de juego claras y seguras, con normas y condiciones sobrevenidas que se van ajustando a cuentagotas como parte de una maniobra que solo busca pescar incautos, como una jugada truculenta que inútilmente intenta confundir y engañar al pueblo, a los sectores democráticos y a la comunidad internacional. La sociedad democrática mayoritariamente rechaza este llamado y exige condiciones que garanticen unas elecciones libres, transparentes, confiables y justas, en las que el pueblo no solo vote sino que efectivamente elija, como expresión fiel de la manifestación libre de la voluntad de los ciudadanos.

Frente a la perspectiva de la consumación de este nuevo fraude, que se traduce en una burla a la angustia de nuestro pueblo y una estafa a sus anhelos de cambio, Vanguardia Popular (VP) reitera su convicción de que solo la unidad hará posible la derrota del régimen. Unidad para articular las organizaciones sindicales y gremiales, vecinales y comunitarias, a fin de transformar el descontento y la protesta social en un torrente de fuerzas que rebase los estrechos límites de la lucha parcial, dispersa y al detal. Unidad de todas las fuerzas políticas, sociales, culturales y espirituales en el propósito superior de abrir las compuertas a los cambios. La extraordinaria demostración del Aula Magna y la constitución del Frente Amplio Venezuela Libre son eventos que saludamos y celebramos. Ambos cuentan con nuestro respaldo y con el concurso de nuestro modesto esfuerzo. Ellos constituyen pasos importantes en la dirección correcta pero son, sin embargo, insuficientes. Tampoco es suficiente decirle NO al fraude del 20 de mayo. Es imperativo consolidar estos logros, extenderlos hasta el último rincón del país e inscribirlos dentro de una estrategia, una política y un plan orientados a derrotar las pretensiones continuistas del régimen.

Como parte de este proceso es igualmente necesario delinear los perfiles de un Gobierno de Unidad Nacional, sustentado en un Programa de Cambio de Rumbo orientado a revertir el proceso de empobrecimiento generalizado de nuestro pueblo; a abatir la hiperinflación y la depresión de la economía del país para generar bienes y servicios de calidad, suficientes y al alcance de todos, y para fomentar empleo productivo bien remunerado y protegido socialmente; a atender y superar la emergencia nacional en materia de alimentación, salud y educación; a restablecer las libertades democráticas, liberar los presos políticos, repatriar los exilados, revertir la diáspora y reconciliar a la familia venezolana; a recuperar PDVSA y las empresas de la CVG; a recomponer la institucionalidad democrática y asegurar paz social y estabilidad política; en definitiva, un programa cuyas medidas propendan a: Rescatar la soberanía nacional, construir una nueva democracia, enrumbar el país por las sendas del progreso y el bienestar social, reconstruirlo en sus cimientos éticos, morales, culturales y espirituales y asegurar la equidad, la inclusión y la justicia social.

Unidad, la más amplia y sincera unidad, sin sectarismos ni exclusiones, sin pretensiones hegemónicas ni intereses subalternos, es el gran lema que hoy nos convoca a todos y la gran tarea que está todavía por realizarse. A su cristalización comprometemos nuestros mejores esfuerzos, en la convicción de que quienes hoy detentan el poder de forma inconstitucional e ilegitima ya no tienen razones morales, políticas, ideológicas ni jurídicas para seguir gobernando a Venezuela; y de que la angustia y el sufrimiento de nuestros compatriotas nos demandan el restablecimiento de la vigencia de la Constitución, mediante los mecanismos que ella misma contempla y bajo el imperio de la soberanía popular.

Declaración Política 11º Aniversario de Vanguardia Popular

Comité Político Nacional de Vanguardia Popular (VP). Caracas, 11 de marzo de 2018