¿No estamos ante nuevos crímenes de Lesa humanidad por la negligencia del gobierno de Maduro frente a la pandemia?

Las reflexiones que hago, en relación con el título del artículo, deriva de la decisión del gobierno de rechazar los 12 millones de dosis de vacuna conseguidas por Guaidó y de una entrevista realizada por la Dra. Luisa Salomón a la Dra. Flor Pujol, sobre la nueva variante brasilera del coronavirus.

En relación a las declaraciones de la inefable Vicepresidenta Delcy Rodríguez acerca del fatal rechazo del gobierno a las vacunas, pone en evidencia la importancia que le dan a la vida de los venezolanos. Con estas vacunas podría realizarse una exitosa vacunación que le salvaría la vida a muchos, evitaría la morbilidad de muchos más y aliviaría muchos de los impactos socioeconómicos que derivan de la pandemia y de las cuarentenas.

El gobierno tomó la decisión como si fuese un problema personal de los gobernantes (que no lo es porque ya están vacunados) y no como lo que es: una emergencia humanitaria. El baladí argumento es que no aceptan “limosnas” pero si aceptan que la gente muera, que otras muchas queden afectadas permanentemente por las secuelas, otras quebradas por los gastos que le ocasionó la infestación o por las molestias que tuvo que sufrir a consecuencia del mal trato o la precariedad de los servicios públicos de atención a los enfermos.

El acuerdo hubiese permitido la llegada de 12 millones de dosis de vacunas contra el virus SARS-CoV-2 con la ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la gestión del llamado “gobierno interino”. El acuerdo contemplaba unos 18,1 millones de dólares destinados para la suscripción de Venezuela al COVAX y otros 12,1 millones de dólares para la logística necesaria para mantener la cadena de frío de las vacunas.

Una buena campaña de vacunación con esas vacunas, que es a lo que deberían avocarse para ganar méritos, llegaría a toda la población de alto riego y permitiría que se vacunaran, también, un porcentaje importante de los de menor riesgo, lo que representaría colocarnos entre los países de la vanguardia del combate del COVID_19 y de esta manera no dar “lástima” como damos al no hacerlo ahora.

El párrafo a continuación, tomado de un trabajo de Henkel García publicado el 07/ 04 en La Gran Aldea, nos permiten evaluar cuál es la posición del gobierno en relación a la urgencia ciudadana. Las negritas son agregaciones mías

El gobierno venezolano ha sido una mezcla de mensajes confusos y posiciones cuestionables. A finales del año pasado aseguraron que tenían garantizada la compra de 10 millones de dosis de la vacuna rusa (con un costo aproximado según declaraciones recientes de Maduro de 200 millones de dólares, obsérvese la diferencia de precio, que según él ya tiene disponible para este fin, que ahora supuestamente llegaran durante el mes de Abril), Por otro lado, también mencionó escuetamente información sobre la vacuna cubana. Sí fueron diáfanos en no permitir la entrada de la vacuna de AstraZeneca, que es la misma que iba a llegar bajo el mecanismo Covax. Otro mensaje repudiable y claro ha sido el que está detrás de los criterios elegidos para repartir las pocas dosis que han llegado. No cabe sino recordar la expresión popular: El que parte y reparte…/”

Ahora el problema se agrava con la aparición de las variantes, en nuestro caso con la brasilera como ha sido bautizada.

A propósito de esta segunda, el de la cepa brasilera (SARS-CoV2 Variante P1, según su denominación técnica), la Dra. Flor Pujol, virólogo del IVIC quien realiza investigaciones muy importantes sobre el tema en su laboratorio, con el apoyo oficial del Instituto de Higiene, dice en entrevista dada a la Dra. Luisa Salomón, que esta cepa es más infecciosa y más letal que la original según los resultados que derivan de estas investigaciones y por los datos expuestos, es la cepa que predomina en el estado Bolívar y en la Región Capital y además se encuentra ya distribuida en más de la mitad del país.

Transcribo dos párrafos sin modificación de esta entrevista

Se está reduciendo la eficacia de las vacunas. Es probable que con las variantes podamos cursar infección, a pesar de estar vacunados. Pero, importante este mensaje: hasta ahora la evidencia apunta a que de todos modos previenen la enfermedad grave”, dijo Pujol.

Pero la respuesta a esto es vacunar lo más rápido posible. La otra esperanza, si bien es importante no transmitir frustración, las vacunas siguen siendo nuestra prioridad como herramienta de control.” (los resaltados son míos)

Esta cepa que, por sus características podría llegar a ser a mediano plazo la más extendida en Venezuela, sería otra razón poderosa para justificar la inmediata realización de una campaña de vacunación que consiga a la población más vulnerable con, al menos, una mejor protección.

En conclusión, si no hay una rectificación al más corto plazo para evitar víctimas innecesarias, este es otro tema que debe analizar la comisión permanente de los Derechos Humanos de la ONU en relación a los crímenes de lesa humanidad del gobierno de Maduro.

Prof. de la Facultad de Agronomía de la UCV