Colonialismo español de ayer y hoy

 

Desde que Hugo Chávez llegó al poder insistió en reivindicar a los primeros habitantes de este país que una vez fue conocido como Tierra de Gracia. Los utilizó para vender su proyecto político, pero no se ocupó de mejorar sus condiciones de vida. Simbólicamente llevó a Guaicaipuro al Panteón Nacional, declaró el 12 de octubre como Día de la Resistencia Indígena, cambió el nombre del nuestro cerro Ávila, por el de Guaraira Repano e incentivó que bajaran del pedestal al Almirante de la Mar Oceana. Maduro, su palafrenero, siguió en la misma onda, cambiando el nombre de la autopista Francisco Fajardo por el de Guaicaipuro, sin tomar en cuenta que Fajardo era un mestizo, hijo de un español y de una princesa guaiquerí, y no solo mantiene en la miseria a nuestros indígenas, sino que también los atropella.    

El discurso sigue siendo el mismo: los españoles solo trajeron desgracias y hoy se siguen creyendo nuestros amos, violando descaradamente nuestra soberanía, no se han dado cuenta de que ya Venezuela no la dirigen los sumisos dirigentes de la cuarta república.

Para los rojos ignorantes o malintencionados, los españoles nos humillaron y acabaron con nuestra cultura milenaria. Construyeron casas no adaptadas a nuestro trópico, con una arquitectura inferior a las tradicionales chozas. Erigieron ciudades en donde la gente vive hacinada, impusieron su religión monoteísta para sustituir a nuestras ricas creencias politeístas.  Trajeron y formaron médicos, que no les llegaban por los tobillos a nuestros efectivos chamanes. Sustituyeron nuestra dieta de rabipelados, picures, cachicamos e iguanas, por la perjudicial carne de vacuno. Cambiaron el beneficioso hábito de caminar, por el de montar a caballo, con el consiguiente incremento del nefasto sedentarismo. Impusieron la rueda para incentivar la flojera. Nos trajeron caña de azúcar y con ella la elaboración del perverso ron, que causa estragos. También cambures, lo que incentivó a que muchos solo aspiren a tener un cambur en el gobierno de turno. En resumen, los españoles solo nos trajeron desgracias, hasta que nuestro Libertador los hizo poner pies en polvorosa.

La letanía madurista predica que, no contentos con todas las maldades que nos hicieron en tiempos remotos, ahora, en el 2021, quieren continuar considerándonos vasallos. Así, Joseph Borrell pretende violar nuestra soberanía. Se olvida que ya España no es aquella de Carlos V, sobre cuyos dominios no se ponía el sol. Ahora, hasta tiene problemas internos con catalanes, vascos y de otras provincias. El señor Borrell pretende imponernos una observación electoral que denuncie las trampas del régimen. Además, quiere que la legitimidad de Maduro la determine el informe de la Misión de la Unión Europea el 21 N. En Venezuela todos saben que, desde hace años, las elecciones son más transparentes que cristal de ventana.  Cómo será el atropello que incluso los rectores del CNE, Roberto Picón y Edgar Márquez, señalados por algunos como independientes, han condenado esa inaceptable injerencia colonial ¡Jolines, qué abuso!

Hoy es 12 de octubre, fecha importante en la que una civilización avanzada nos trajo todos sus conocimientos. Afortunadamente, tenemos una herencia española e india, a la cual se sumó posteriormente la negra, de la cual nos sentimos orgullosos. A estas alturas solo los ignorantes y malévolos se hacen eco de la Leyenda Negra, según la cual esa conquista solo trajo desgracias. Cierto que hubo abusos propios de la mentalidad de cualquier conquistador de la época. Los mismos fueron cometidos por nuestros antepasados, porque los de los actuales españoles se quedaron en su tierra. Evidentemente, los beneficios superaron con creces los hechos repudiables. Los rojos mencionan que atropellaron a los indios, pero nuestros primeros habitantes son hoy día asesinados y maltratados por un régimen que no se ocupa de mejorar su calidad de vida.  A los diputados indígenas, electos en la Asamblea Nacional el 2015 por el estado Amazonas, les anularon su curul; en el Arco Minero del estado Bolívar nuestros indígenas son asesinados, en el Delta del Orinoco los waraos mueren de hambre y enfermedades y nuestros goajiros del estado Zulia son acosados y asesinados por la guerrilla colombiana, que actúa bajo la mirada complaciente de los subalternos del general Padrino López.   

A los españoles debemos lo que somos, con nuestras virtudes y defectos. A través de los siglos, los inmigrantes que llegaron a esta tierra nos aportaron conocimientos en todos los campos, particularmente en la agricultura y en la enseñanza. Por eso tenemos que estar agradecidos. Las críticas son solo por ignorancia o mala fe.

España, aunque no les guste a algunos, tiene un compromiso histórico con Hispanoamérica. Por ello, esperamos que el señor Borrell, actúe con firmeza y determine, con su equipo, si hay condiciones electorales para permitir que se respete el voto de los venezolanos. Si encuentran que no las hay, no deben venir a avalar una farsa. Si deciden venir, deben ser intelectualmente honestos al calificar al régimen. No pueden ser mirones de piedra. Tienen un compromiso con la democracia. Esperamos que no nos defrauden.

 Hoy 12 de octubre, los venezolanos debemos descubrir la necesidad de trabajar unidos para salir de la dictadura y emprender la recuperación del país, apoyados por los países democráticos del mundo, que deben percatarse de que el régimen de Maduro es una vergüenza para la humanidad. 

Como (había) en botica:

¿Bye, bye democracia?, excelente artículo de Moisés Naim ayer en El Nacional.   

Siguen los accidentes en Pdvsa. Esta vez se incendió un tanque de petróleo de Petro San Félix, en San Diego de Cabrutica. La explosión de gas en Artigas, con saldo de heridos, se debe al mal estado de las bombonas.

Nuestra solidaridad con los habitantes de la isla de La Palma, afectados por el volcán.

Felicitaciones a la investigadora María Eugenia Grillet, del Instituto de Zoología y Ecología de nuestra maltratada Universidad Central de Venezuela, por el premio Hemingway 2021.

Lamentamos el fallecimiento de Armando Ramos y Hernán González, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol 

 ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com