El compromiso es de todos

Nuestro comentario de la semana está referido a la constitución, ayer jueves y formalmente, del Frente por la Defensa de la Constitución y la Democracia en el Estado Aragua, en un acto celebrado en la Cámara de Comercio, abarrotada con la presencia de distintos sectores, grupos, gremios y sindicatos de la sociedad aragüeña y representantes de los partidos políticos que hacen vida en la Mesa de la Unidad Democrática. Le corresponde coordinarlo, a Luis Carlos Solórzano, un activista de la sociedad civil.

El Frente no es una instancia de partidos, pero tampoco es una instancia anti-partidos, es la confluencia de todos en esta hora difícil de la República, que por encima de legítimos intereses individuales y partidistas, se concitan para defender la constitucionalidad y el ejercicio de la libertad y la democracia, es decir, el pacto social entre los venezolanos, el Estado y el gobierno.

La iniciativa que parte de la Asamblea Nacional, surge del reconocimiento en que la defensa de la Constitución y la Democracia tiene que ser ejercida por todos los venezolanos, porque de lo contrario corremos el riesgo de la perpetuidad del actual gobierno y la incorporación de  objetivos políticos que son contrario  s al republicanismo venezolano. Pero más allá de eso, de aceptarse una Constituyente en los términos formulados por el señor Maduro, no habrá elecciones ni representación alternativa para la gobernabilidad de la Nación;  las Gobernaciones y Alcaldías serán meras figuras decorativas, el derecho al voto y elegir y ser elegidos libremente,  será un saludo a la bandera,  porque seremos gobernados desde el Estado Comunal, que es un híbrido en el cual, en principio,  convive el Estado, monopolizador de la violencia legítima y las Comunas, entendida  ésta como una forma de autodestrucción progresiva de los fundamentos del Estado. De modo, que si bien el gobierno propone en su desespero, una Constituyente con fraude a la Constitución y ante un escenario que le es ciertamente adverso, porque la mayoría del pueblo la rechaza, -que no se detiene ante las inmensas protestas populares y  la muerte de más de setenta jóvenes que en la calle han salido a defender su futuro, que el país sufre una gravísima crisis económica y social-, en el fondo lo que subyace es el propósito de control de la gente y la instauración de un gobierno donde el ciudadano pierde todos sus derechos, pero igualmente, busca  el resguardo de los intereses personales de las figuras más emblemáticas del  gobierno, acusados y acosados de una brutal corrupción y el saqueo del patrimonio de la República.

Lo que está en juego es la República, su gobernabilidad, es salvar el país y el rescate de la democracia, por ello no hay tiempo para los cálculos políticos, los intereses individuales ni la comodidad personal. Esta iniciativa, repetimos, que parte del liderazgo de la Asamblea Nacional tiene que ser bienvenida, pues, de lo que se trata es nada más y nada menos que la defensa del Pacto Social contenido en nuestra Constitución, que es el pacto de vida de todos los venezolanos; por ello, el Frente tiene que estar abierto a toda la sociedad civil porque el compromiso es de todos.

Los voceros más calificados del gobierno han manifestado sin rubor alguno, con grosero descaro, que la Constituyente convocada es para aniquilar a la derecha, tambien han dicho que es para acabar con la Asamblea Nacional y para siquitrillar al adversario político, a quien ven como enemigos. Estamos ante una locura colectiva de quienes ejercen el gobierno y ese no puede ser el propósito constitucional de una Constituyente. La convocatoria de una ANC y la redacción del pacto que suscribe la sociedad para convivir política y socialmente, que es la Carta Magna, tiene que celebrarse en un clima de paz y tolerancia, del reconocimiento de los derechos a los demás y no bajo amenazas a los ciudadanos y en un estado de convulsión social.

De modo, que el objetivo del Frente para la Defensa de la Constitución y la Democracia, está fundado en la unidad de todos los venezolanos, con los colores de nuestro tricolor, para defender el republicanismo y nuestro modo de vida democrática. El pueblo debe ejercer sus derechos y el llamado es a rechazar este nuevo garrotazo que nos quiere asestar Maduro y sus siete paniaguados.

La convocatoria, entonces, es para todos y el compromiso es de todos.

Maracay, junio 9 de 2017