El discurso y la práctica económica de los países del ALBA

En un artículo previo resumimos los planteamientos del economista  Francisco Rodríguez, quien labora para la firma de inversión estadounidense Torino Capital. Este profesional, cercano al gobierno chavista, dirigió la elaboración de un Plan Económico para Venezuela bajo el auspicio de Unasur, entre mayo y junio de este año (Ver: Rodríguez R., José E. “La influencia del partido político español Podemos en el gobierno de Maduro”. Dígalo Ahí, N° 8, diciembre 28, 2016)

En dicho plan Rodríguez plantea un conjunto de acciones para la instauración de un sistema de precios más acorde con una economía de mercado, acompañado de una unificación cambiaria, que permita a los empresarios el logro de rentabilidades que los estimulen a permanecer en la actividad productiva. Estas y otras medidas estarían orientadas a estimular el desarrollo de una economía de mercado menos intervenida y más funcional. Estas acciones estarían acompañadas de una política redistributiva, consistente en un programa de transferencias monetarias a los sectores de menores ingresos. Según Rodríguez este tipo de política económica es la que predomina en los países del ALBA, como Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

Los planteamientos de Rodríguez son corroborados por el Banco Mundial, el cual señala que estos países han hecho un manejo prudente de la política macroeconómica, lo cual ha determinado el logro de niveles de inflación significativamente por debajo de los de Venezuela y elevados niveles de crecimiento económico. En el cuadro que presentamos a continuación, podemos observar que las cifras de inflación de los países allí incluidos se ubican alrededor del 4% anual y las tasas de crecimiento del PIB son relativamente elevadas, en particular en el caso de Bolivia y Nicaragua.

Inflación y crecimiento económico en los países del ALBA durante el año 2015.

 

Bolivia

Ecuador

Nicaragua

Inflación (%)

4,1

4,0

4,0

Crecimiento del PIB (%)

4,8

O,2

4,9

Fuente: Banco Mundial.

Baste citar, como un ejemplo, el caso de Bolivia que, según la revista The Economist, ha utilizado las exportaciones de gas para estimular su crecimiento económico, el cual se espera alcance en el 2017 una tasa del 3,9% de aumento del PIB, ello con una tasa de inflación de 4,6%.  Al mismo tiempo, han aprovechado las mencionadas exportaciones para fortalecer sus reservas internacionales y prepararse así para una eventual caída en los pecios de exportación.

Llama la atención que los líderes de los países del ALBA como Morales, Correa y Ortega no vacilan en asistir a las reuniones en Cuba, donde declaran su apego a la revolución y su voluntad de luchar contra el capitalismo en todos los terrenos. De igual modo no perdían oportunidad para viajar a Venezuela, a recoger los cheques que dadivosamente el difunto comandante les entregaba, suscribiendo al mismo tiempo su lucha contra el neoliberalismo y el capitalismo. De regreso a sus países sufrían en pleno vuelo una metamorfosis, transformándose en gobernantes prudentes, que instrumentaron en sus países políticas monetarias, enmarcadas en el liberalismo más clásico, para fortuna de sus pueblos.           

De regreso a sus países sufrían en pleno vuelo una metamorfosis, transformándose en gobernantes prudentes, que instrumentaron en sus países políticas monetarias, enmarcadas en el liberalismo más clásico, para fortuna de sus pueblos.           

Mientras, en nuestro país, los desatinos de Chávez y sus seguidores, tratando de instrumentar una economía con controles draconianos al estilo soviético, nos han conducido a una inflación desbocada que este año se estima en 530% según la firma Econométrica. Con unas expectativas para el año entrante de 484%  según la revista The Economist, acompañada de una contracción económica del -7% según la misma fuente.  Al mismo tiempo que nuestras disponibilidades de divisas se han reducido dramáticamente, lo que aunado a una corrupción descomunal, nos ha sumido en una crisis humanitaria nunca vista.

Si bien a los países del ALBA los unifica un discurso antiliberal y anticapitalista, cuando examinamos de cerca las políticas económicas que instrumentan, nos percatamos que detrás del discurso hay dos concepciones de la política económica que fragmenta al grupo. La política económica de los países como Bolivia, Ecuador y Nicaragua se apartan del discurso general, implementando acciones orientadas al control de la inflación; muy similares a las llevadas a cabo en Brasil por Fernando Henrique Cardozo y Lula, que se encuadran con el liberalismo clásico y que han logrado exitosamente el control de las presiones inflacionarias, estimulando a su vez niveles relativamente elevados de crecimiento económico. Mientras, Venezuela se ha apartado de ese camino, enrumbándose hacia una economía de controles de toda naturaleza, que ha potenciado la inflación y provocado una contracción de la actividad económica que se prolonga en el tiempo.                       

Profesor UCV