El nuevo año

Ante la proximidad del nuevo año, manifestamos nuestro entusiasmado y alegre deseo y elevada esperanza porque  2020 sea escenario propicio para la realización de nuestros más caros sueños y alcanzar las metas y objetivos que tenemos planteados. Que Dios, nuestro Señor nos oriente y acompañe en la apasionante tarea de servir, de luchar por el Bien Común y la Justicia Social en una Venezuela mejor; que nos de el temple necesario para mantener en alto nuestra Bandera y entonar con fuerte voz las gloriosas notas del Himno nacional como muestra inequívoca del logro de un país distinto y mejor.

Ruego porque se hagan realidad las palabras de San Pablo a los colosenses: "... soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro, cono Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros". "Vestíos de amor, que es el vínculo de la UNIDAD" (mayúsculas sostenidas nuestras).

Que la felicidad, solidaridad, salud, tenacidad, perseverancia, tolerancia, amor y perdón que nos conducen a la UNIDAD estén presentes en el año que se avecina. Será un tiempo maravilloso en la medida que nosotros UNIDOS lo busquemos y nuestro Señor y su Santa Madre nos acompañen.

Como lo proclamó San Francisco, que Dios nos haga instrumento de su paz y amor y nos transmita la voluntad y el entendimiento necesarios para asimilar que es unidos como podemos alcanzar la libertad, el progreso y la justicia, hoy como nunca anhelados por la totalidad de nuestro pueblo, particularmente por los pobres a quienes privilegiadamente  nos debemos en esta lucha .

Mientras exista alguien sin pan y sin cobija no podemos estar tranquilos, el logro del Bien Común supone una tarea tesonera que diariamente debemos adelantar sin descanso. Cuando tengamos resuelto un mínimo de nuestras necesidades materiales nos será exigible un comportamiento adecuado a la escala de valores y en esta última, en los valores políticos está la libertad y la justicia. A nadie le podemos pedir que se inmole por los valores si tiene hambre y no tiene techo, ellos esperan, con mucha razón que el liderazgo lo haga y estamos emplazados a hacerlo cuanto antes. Que la prédica de Jesús sea nuestra guía y orientación.

Abrazos solidarios.