Elecciones en USA; mis primeras impresiones

Es sorprendente que, a pesar de los desplantes e insultos que Trump profiere contra todo el mundo, el magnate de las propiedades mantenga y esté aumentando su popularidad y apoyo político. Me parece oler en el ambiente un posible triunfo de Trump en noviembre contra Hillary Clinton, a pesar de que pareciera que el voto latino y negro se va a inclinar hacia la demócrata. En la batalla contra Sanders, Hillary no ha demostrado la fuerza que se esperaba y a pesar de que se espera que gane  la nominación demócrata, ha mostrado sus debilidades. Sanders es muy popular entre los jóvenes y los liberales de izquierda (si yo votara en USA lo haría por él) porque está tocando puntos vitales como la enorme desigualdad entre unos pocos riquísimos y la inmensa mayoría de los norteamericanos y está poniendo el énfasis en la necesidad de hacer accesible a todos la educación universitaria.

Llama la atención que, a pesar del enfrentamiento de Trump contra el establishment republicano y su alejamiento de algunos de los principios sagrados del republicanismo, haya logrado doblegar a todos los otros candidatos. Pareciera que existe un gran descontento en la clase media yankee porque los salarios casi no han subido en los últimos años y porque la vida se hace cada vez más difícil, sobre todo para mantener el mínimo status que es la meta de todo norteamericano. Hoy en día hay que tener algún título universitario si se pretende vivir una vida aceptable de clase media. Eso no sucedía hace 30 o 40 años. Y el costo de la educación universitaria ha aumentado notoriamente. Hillary no representa el cambio que la gente espera; en cambio Sanders y Trump parece que sí lo hacen. Sin embargo, es sorprendente que un "real estate mogul" como Trump, que siempre ha sido medio payaso, que se distinguía por sus programas de TV y por sus propiedades, sea visto como agente de cambio.

A veces me da la impresión de que las amenazas de Trump son eso, simples amenazas, y que si llega a ser presidente sería más prudente de lo que aparenta. Su posición antiglobalización y proteccionista en el tema de los puestos de trabajo de los norteamericanos es contraria a la posición republicana e incluso demócrata.

En todo caso parece que la próxima presidencia de USA va a ser muy distinta de la de Obama. Es verdad que este no cumplió todo lo que prometió, en gran parte por la oposición cerrera y a veces absurda de los republicanos, pero está dejando un país mucho mejor económicamente que aquel que recibió, con mucha deuda, pero con bajos niveles de desempleo. Además ha manejado el principio de que USA no tiene que ser la policía del mundo, en lo que se opone completamente al pensamiento de Trump de que USA debe ocupar su lugar antiguo aunque sea a la fuerza.

Percibo un ambiente de incertidumbre en este país a pesar de que la vida aquí sigue siendo de gran calidad, sobre todo si la comparamos con la nuestra. A veces da miedo que Trump llegue a triunfar porque podría ser una presidencia medio nazi pero, como dije antes, a lo mejor no es tan fiero el león como se pinta él mismo. De todas maneras, el peso y la influencia del presidente en este país es bastante limitado, porque está muy cercado y constreñido por el congreso, por las grandes compañías y por la poderosa opinión pública.

El aumento de inmigrantes desde Venezuela es enorme. Cada día uno ve u oye de gente que se vino con lo puesto, huyendo de realidades terribles en Venezuela y las peticiones de asilo son numerosísimas. No viene solo gente clase media alta sino también clase media baja que ha visto descender dramáticamente sus niveles de vida en Venezuela. Viene también mucha gente que ha sido asaltada o secuestrada. Una vez vivida esa experiencia no lo piensan dos veces y se vienen atropelladamente a pasar cualquier penalidad aquí con tal de no volver a Venezuela.

La semana venidera son las primarias en varios estados, especialmente California. Se espera que Hillary asegure el mínimo de delegados para ser considerada la candidata demócrata, pero una derrota en California sería una mancha difícil de superar en su aspiración presidencial.  De todas maneras no me imagino a latinos y afroamericanos votando por Trump y eso puede ser el factor decisivo para que Hillary gane la presidencia en noviembre.

1 de junio de 2016