Hemos sido aliados y queremos seguir siéndolo, pero……

Desde que comenzó este ya muy largo proceso de defensa de la democracia, inclusive cuando solo preveíamos que la misma estaba siendo amenazada por la primera candidatura presidencial de H. Chávez, hemos hecho el esfuerzo por dejar de lado nuestras diferencias políticas con los distintos candidatos que han esgrimido la representación de la unidad opositora, anteponiendo la necesidad del cambio, sobre las concepciones propias de justicia y desarrollo con equidad que sabíamos no eran compartidas, al menos con igual intensidad, por los escogidos para representarnos como imagen contraria al autoritarismo que se perfilaba y que hoy es una realidad sectaria en la vida política nacional.

Siempre lo hemos hecho en defensa de la unidad y aún hoy, la misma sigue siendo un objetivo táctico que defendemos como necesario para el triunfo ante adversarios, que no tienen escrúpulos en pregonar algo y hacer todo lo contrario en una ya muy comprobada ejecución del poder político.

Esa unidad siempre la hemos respetado y creído posible, mientras se ha tenido la precaución de preservar el cuidado en consultar a la gente ya bien sea mediante la aplicación de encuestas confiables o realizando primarias, llegando inclusive a entender que en algunas circunstancias, el consenso entre iguales, cuando real y basado en el examen de méritos, lleve a la escogencia de un nombre para representarnos en un determinado cargo nacional o internacional. 

Igualmente y no con menos énfasis, hemos trabajado en organizar actividades que intentan mantener vivo el espíritu de la agente, ofreciendo siempre una visión de un futuro positivo posible, inclusive en momentos en el que los actores políticos tradicionales parecían desfallecer y dejaban a sus seguidores sin referencias y lo que es peor, sin información ni orientación sobre qué hacer para al menos sentir que no se estaba solo y que éramos muchos los que compartíamos el sentimiento de que había que seguir luchando.

Ese compromiso con la unidad, nos llevó a aceptar inclusive, el dejar de concurrir a procesos electorales, cuando por concepción pensábamos que habría sido mejor hacerlo si los entendíamos como instrumentos de motivación y organización que permitían mantener vivo el espíritu de resistencia, aceptando la dificultad de ganar pero anteponiendo a eso la posibilidad de ir creando un sentimiento de identidad compartida que se mantuviese en los tiempos por venir.

Hoy nuevamente y de cara al 21N, después de haber asimilado las experiencias que estos pasados años duros nos han deparado, hemos decidido juntar esfuerzos con otras organizaciones de la sociedad civil del estado Aragua, para constituir un movimiento electoral independiente, sin afiliación partidista, que sigue buscando la unidad de los opositores en condiciones de igualdad entre las partes y con objetivos muy claros: cambiar el régimen de Maduro y reemplazarlo por un gobierno de transición que nos conduzca a un nuevo país, con criterios que favorezcan el desarrollo verdaderamente humano de los venezolanos, con garantías de honestidad administrativa y capacidad técnica.

Apegados a estos principios, Aragua sin Miedo se ha hecho parte de Fuerza Ciudadana y con la tarjeta de ese movimiento, estamos apoyando la candidatura de Luis Carlos Solórzano a la gobernación del estado. Luis Carlos es un aragüeño de nacimiento y de actuación, tiene experiencia política, conoce nuestras realidades y sabe vincularlas con sus similares en el resto del país, su historial público está a la vista de todos y su escrutinio podrá detectar equivocaciones, pero no actos dolosos. No es un ser providencial, sabe que el ejercicio de la función pública requiere conocimientos y experiencia, por lo que sus decisiones serán asumidas con el respaldo del trabajo de un equipo, en el que lo que menos cuenta es la obediencia ciega y si la consulta a los que poseen el conocimiento requerido para la resolución de los problemas de Aragua, que son muchos y de gran envergadura.

Todavía hay tiempo para lograr la unidad que nos lleve al triunfo electoral, seguiremos persiguiéndola hasta el límite, pero de persistir las actuales condiciones, asumiremos abierta y responsablemente, junto a muchos otros aragüeños, el compromiso de construir las bases de ese estado Aragua que queremos: de TODOS y para TODOS.

LA SOCIEDAD CIVIL SI TIENE REPRESENTANTES

Por Aragua sin Miedo

Santiago Clavijo A.                                                            Luís López Méndez

Tony Chacón                                                                      Edgar Capriles

Carlos González J.                                                            Rodolfo Marcano

Franklin González                                                              Edmundo Felipe

Juan González